Los 10 mandamientos del piercing

 
 
 
por: Gabriela Casavantes
Fuente: Agencias
 

Cada día más mujeres nos insertamos aretes en la piel para estar a la moda o por pertenecer a un grupo

 

Diez de cada 100 personas ya han experimentado el piercing y cada día más mujeres nos insertamos aretes en el rostro y en el cuerpo por varias razones: para muchas son una forma de adornarse, embellecerse y estar a la moda, y para otras son un signo de distinción o de pertenencia a un grupo.

Según explica el psicólogo clínico Andrés Gento Rubio "el piercing lo practican más los adolescentes y jóvenes, y más las chicas que los chicos. El body art en general se hace por moda, como expresión de la personalidad o de rebeldía respecto a lo establecido".

El piercing consiste en perforarte alguna parte del cuerpo, como el lóbulo, oreja, nariz, labio, lengua, ceja, espalda, pezón, ombligo, genitales, etc., para colgarte en la perforación una joya o pieza metálica. Primero se aplica anestesia local en aerosol o mediante una inyección. Para perforar las orejas se suele usar pistola perforadora y para otras zonas del cuerpo se atraviesa la piel con una aguja. En el orificio se coloca el arete, argolla, bola, cadena, etcétera.

Una técnica de arte corporal

La mayoría de las molestias desaparecen durante la primera semana, y la cicatrización varía según la zona: cartílago de la oreja y entrecejo 6 a 12 semanas; lóbulo de la oreja 4 a 6 semanas; ceja y nariz 6 a 8 semanas. Si después decides quitártelo, no suele dejar cicatriz, porque el agujero se cierra solo.

Los 10 mandamientos del piercing

Evita complicaciones y riesgos al hacerte un piercing, con las precauciones básicas que te recomiendan los dermatólogos. Sigue todas las indicaciones, porque una perforación mal cuidada duele mucho y deja una cicatriz bastante fea.

1. Evita perforarte las zonas más expuestas o sensibles. Definitivamente no debes perforarte el dorso de las manos. Los lugares de riesgo son la cara, los labios, la lengua, los pezones, el ombligo y los genitales.

2. Recurre a un lugar de prestigio. Pide a tus amigos que te recomienden un verdadero profesional, que tenga experiencia en este trabajo y ciertos conocimientos médicos.

3. Exige la máxima limpieza. Es la mejor garantía de que no tendrás problemas. El personal debe utilizar guantes y el material desechable debe eliminarse en contenedores especiales.

4. Elige un establecimiento adecuado. Debe contar con todas las medidas higiénicas necesarias. Un requisito básico es que cuenten con cámara de esterilización, porque las herramientas quirúrgicas reutilizables y las joyas deben esterilizarse con calor o mantenerse en líquido esterilizador. Antes de la perforación debes tener una higiene total de la piel.

5. Vigila el instrumental. Las agujas, pinzas, etc., que se usen para el piercing deben ser de uso único y desechables, o estar estrictamente esterilizadas. Pregunta si tú misma puedes llevar las agujas. La pistola perforadora sólo debe usarse para el lóbulo de la oreja.

6. Infórmate sobre los materiales. El arete que te pongas debe ser preferiblemente de oro de 14 quilates, plata, acero inoxidable o titanio. También debe estar bien pulido y sin raspaduras. Evita las piezas de aleaciones, de materiales bañados en oro, de madera o de hueso.

7. Si te haces un piercing bucal. Debes tener cuidados posteriores rigurosos, como el enjuague bucal antibacterial. También evita fumar, tomar alcohol, comidas picantes, grasosas o muy condimentadas, hablar rápidamente, los besos prolongados y el sexo oral. Limpia el piercing después de comer o beber.

8. Si hay complicaciones. Acude enseguida al médico o a la farmacia si tienes síntomas como enrojecimiento y/o inflamación, molestias, dolor o fiebre.

9. Ten tus vacunas al día. Debes tener aplicada y activa la vacuna antitetánica, ya que con el tiempo va perdiendo eficacia y reduciendo su protección.

10. Reflexiona sobre tu salud. Al perforarte debes estar libre de infecciones o enfermedades, porque un simple resfriado o un dolor de muela debilitan tu sistema inmunológico y un elemento extraño que se incorpore a tu organismo aumenta tu baja de defensas. Además el piercing debe hacerse sobre la piel sana, no asoleada, sin alergias ni enfermedades dermatológicas.

Después de la perforación

La higiene debe ser tres veces al día durante 6 a 8 semanas, lavando la zona y el arete con agua y jabón neutro con un hisopo de algodón. También debes hacerte curas hasta que baje la inflamación, aplicándote tres veces al día un antiséptico para que no se te infecte. Cada vez que te pongas o quites el arete, debes lavarte las manos. Las primeras semanas no expongas la piel al sol y no uses maquillaje ni crema.

 
 
 
Si te haces un piercing bucal, debes tener cuidados muy rigurosos.
Si te haces un piercing bucal, debes tener cuidados muy rigurosos.
Foto: EFE
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