El chupón de bebé

 
 
 
por: Redacción Esmas.com
Fuente: Agencias
 

Se lo damos porque necesita succionar para calmar la ansiedad, pero esto puede crear problemas en la salud y el desarrollo del niño

 

Si existe una imagen hermosa de un bebé, es la del pequeñito cachetón con su chupón en la boca. Frecuentemente los papás recurren al chupón como instrumento de tranquilidad, pero en la actualidad los pediatras y pedagogos coinciden en que ese objeto tan usado no es tan bueno como parece.

Pocas veces y con vigilancia

Como destacan los últimos estudios de pediatras, pedagogos y puericultores, el chupón tranquiliza de momento al bebé, pero es importante vigilar con qué frecuencia se lo colocas en la boca al niño, porque puede tener algunos riesgos:

• El principal riesgo son las infecciones dentales. La boca del bebé es muy delicada y un foco de infección muy sensible que puede causar otros problemas más serios.

• También en los oídos existe la posibilidad de infección, sobre todo en el oído medio, porque el chupón incrementa la saliva, favoreciendo la presencia de bacterias y hongos. Muchos de los problemas de oído que surgen en la niñez pueden originarse por el uso excesivo del chupón, por eso siempre debemos mantenerlo bajo una estricta higiene.

• Si el niño usa el chupón prolongadamente, tenga dientes o no, éste puede provocarle deformidades en el arco dentario, el paladar, la mandíbula o los maxilares, y puede alterarse el crecimiento de los dientes.

• El chupón sólo debe usarse en los primeros meses de vida del bebé, máximo hasta que cumpla un año. Si acostumbras a tu niño a seguir usando el chupón conforme va creciendo, éste puede ocasionarle problemas de garganta o incluso de lenguaje.

• Muchos papás acostumbran untar el chupón con miel, azúcar u otros alimentos, pero esto es perjudicial porque favorece la contaminación del chupón, las caries dentales y el aumento del nivel de glucosa en la sangre del niño.

• Si el chupete se desprende o el chupón tiene un listón, esto representa un riesgo de asfixia para el bebé.

Naturalmente no hay que ser del todo drásticas, los pediatras aconsejan el uso del chupón una que otra vez, pero nunca como un recurso fácil para calmar el llanto del bebé, ni como sustituto del alimento. Por lo tanto puedes dárselo en su momento, en escasas ocasiones y con vigilancia, para no interferir en el desarrollo del niño.

 
 
 
El chupón puede ser gracioso pero también nocivo.
El chupón puede ser gracioso pero también nocivo.
Foto: EFE
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