Calendario semanal del embarazo
Semanas: 1 a 5
 
 
por: Gabriela Casavantes
Fuente: esmas.com
 
El desarrollo del bebé, tus cambios físicos y emocionales, las necesidades nutrimentales y más
 
Peso aproximado: Menos de 1 gramo

Longitud: 4 a 7 milímetros

El desarrollo del bebé:

• Tu cuerpo comienza a darle apoyo y protección al futuro bebé para su desarrollo.
• En la segunda semana, se realizan numerosas divisiones celulares en el embrión.
• En la tercera semana empieza a desarrollarse la cabeza, y a formarse la placenta con abundantes vasos sanguíneos.
• Empieza el funcionamiento de su sistema cardiovascular (corazón y vasos sanguíneos), que es del tamaño de una lenteja.

Los cambios en la mamá:

• Náuseas y vómitos por el aumento de secreción de jugos gástricos.
• Malestares estomacales como acidez, indigestión, estreñimiento y gases.
• Inflamación, congestión, dolor o sensibilidad en los senos.
• Los pezones se oscurecen y pueden verse más prominentes.
• Debilidad, cansancio y más sueño tanto de día como de noche.
• Leves calambres o dolores en el área perianal y perineal (espacio entre la vagina y el ano). Pídele a tu doctor que te recomiende unos ejercicios para aliviarlos.
• Algunos alimentos se te antojan, y ciertos olores y sabores te provocan asco.
• Mayor sensibilidad del sentido del olfato.
• Ganas frecuentes de orinar; no te las aguantes.
• Dolores de cabeza, mareos.
• Emocionalmente estás muy sensible, de mal humor y lloras con facilidad.

Necesidades alimenticias:

• Debes tomar por lo menos 400 mg diarios de ácido fólico para reducir el riesgo de defectos del tubo neural como la espina bífida.
• Para evitar las náuseas, come 5 veces al día en porciones menores.
• Lleva una dieta equilibrada.
• Toma mínimo ocho vasos de agua natural al día para evitar infecciones urinarias.
• Es necesario consumir abundantes lácteos, pues a partir de ahora empieza la calcificación del esqueleto, huesos y dientes del feto.
• Evita algunos alimentos que pueden transmitir enfermedades, poner en riesgo la vida del embrión, provocar anomalías congénitas o un aborto espontáneo: quesos blandos (feta, de cabra, brie, camembert, roquefort), bebidas no pasteurizadas (leche o jugo), conservas, alimentos crudos o poco cocidos (carne, huevo, pescado, marisco), embutidos, salchichas, patés.

 
Así entenderás y disfrutarás mucho más de este extraordinario período de tu vida
Foto: AP
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