Si éste es tu caso, las razones pueden ser de dos tipos, hormonales o psicológicas:
Hormonales: Primeramente tienes que consultarlo con tu ginecólogo, porque puedes tener algún desajuste de tipo hormonal. La sexualidad se basa en las hormonas y si éstas se desequilibran, puede desaparecer el deseo sexual y por lo tanto ya no sientes ningún placer ni siquiera por las caricias de tu pareja.
Psicológicas: Si tu médico descarta la cuestión hormonal, entonces necesitas examinar si existe alguna razón psicológica. Algunas mujeres, después de ser madres, subconscientemente relacionan el sexo con el embarazo, y sólo logran sentir excitación sexual cuando quieren volverse a embarazar. También en ocasiones sucede que te rehúsas a la sexualidad porque la asocias con lo duro que ha sido para ti el alumbramiento o los primeros meses de tu bebé.
Mientras no logres averiguar qué sucede contigo, no tengas sexo sin desearlo, puesto que puede resultar desfavorable para ti misma y para tu relación de pareja.