Los vestidos de tirantes, las blusas sin mangas y los tops strapless te obligan a lucir unos brazos perfectos. Si llevas una vida sedentaria, no sufras por unos brazos descuidados y poco atractivos, porque ninguna excusa sirve para que abandones tus cuidados corporales. Las pesas y los acuaerobics son las actividades más útiles para fortalecer tus brazos, y una buena rutina de ejercicios diarios es la solución para mantenerlos fuertes y bien formados.
FIRMES Y TONIFICADOS
Lo ideal para conseguir unos brazos mucho más fuertes y marcados es eliminar la grasa en ellos y trabajar sus músculos. Esto lo puedes conseguir alternando tu trabajo aeróbico para quemar la grasa (correr, nadar) con ejercicios localizados para fortalecer ese grupo muscular.
1. Fortalece tus bíceps. El ejercicio estrella son las lagartijas y para ello no necesitas ninguna herramienta. Recuéstate boca abajo en el suelo y apoya sólo la punta de los pies y las manos. Empieza a subir y bajar, concentrando tu peso en los brazos. En las lagartijas es importante que mantengas el cuello recto para no forzarlo ni lastimarlo. Realiza 3 series de 15 repeticiones.
2. Tonifica tus tríceps. Las máquinas del gimnasio y el apoyo de un instructor también son excelentes para fortalecer tus brazos y darles la atención necesaria para evitar la flacidez. Las pesas también son una herramienta perfecta para ponerlos en forma, pero debes vigilar el peso porque una cosa es tonificar tus brazos y otra muy distinta crearles más volumen del deseado. En casa o en el gimnasio, tus brazos se tonificarán y fortalecerán día con día. Realiza 3 series de 15 repeticiones.
EL AGUA TAMBIÉN AYUDA
La alberca se ha convertido en un segundo gimnasio para ponerte en forma, el agua es tan buen espacio como una sala de pesas, porque la fuerza de luchar contra el agua equivale a las lagartijas o pesas. Ahí no luchas contra el calor y sí contra la presión del agua, haciendo tu ejercicio relajante y fresco.
1. Trabaja tus bíceps. Con el agua hasta el cuello, el cuerpo estirado y las piernas abiertas para un mejor equilibrio, abre lateralmente los brazos hasta ponerlos paralelos a la superficie del agua. En esta posición, con las palmas de las manos abiertas y verticales, cierra los brazos delante de ti sin doblarlos y regresa a la posición inicial. Realiza 3 series de 15 repeticiones.
2. Marca tus hombros. Pon tu cuerpo de frente contra la pared y detente del borde de la alberca. Con los brazos flexionados, empújate hacia el fondo hasta estirar los brazos y meter la cabeza bajo el agua. Expulsa el aire de los pulmones y jálate de los brazos para regresar a la posición inicial. Realiza 3 series de 15 repeticiones.