Reducción de estómago

 
 
 
por: Gabriela Casavantes
Fuente: Agencias
 

Una eficaz cirugía para disminuir la capacidad del estómago, sentirse saciada con poco alimento y bajar de peso

 

Da clic en el test ¿Te aceptas tal cual eres?

Estados Unidos es el país con más casos de obesidad, pero éste es un problema que nos preocupa a todos cada vez más, incluso ya se le llama “la epidemia del siglo XXI”, porque la obesidad incrementa el riesgo de muerte prematura del 50 al 100% de los casos.

Luis Molina, médico de la Unidad de Cirugía de Obesidad del Hospital Clínico de Madrid, España, explica que “en un alto porcentaje, la obesidad se debe al factor hereditario, pero también tienen que ver los hábitos alimenticios y la falta de ejercicio”.

Un tratamiento efectivo

La gastroplastia es una cirugía en la que se aplican grapas de titanio en el estómago para reducir su capacidad, además de una banda elástica para evitar que el alimento pase rápido al resto del estómago. El paciente logra una sensación de saciedad con pocos alimentos, baja gradualmente de peso y se mantiene en él sin riesgos para su salud. Las grapas y banda permanecen en el organismo toda la vida.

“Es una cirugía complicada pero totalmente aceptada en la medicina, y no sólo es estética sino también necesaria para mejorar la calidad de vida del paciente obeso”, explica el Dr. Luis Molina, uno de los cirujanos con más experiencia en operaciones de reducción de estómago en el mundo.

"Es un método muy eficaz para tratar la obesidad. No se pierde todo el exceso de peso, pero sí más del 50%, mejorando así las enfermedades derivadas de la obesidad”, explica el Dr. Molina.

¿Quiénes son candidatos?

Los requisitos para que un paciente sea candidato a este tipo de operación son:

  • Tener entre 18 y 60 años.
  • Pesar entre 100 y 200 kilos.
  • Tener un índice de masa corporal (IMC) de más de 40.
  • Tener dificultades para moverse.
  • Haber seguido una dieta con un endocrinólogo.
  • Haber estado cinco años en tratamientos contra la obesidad y haber fracasado.
  • Padecer otros problemas de salud derivados del sobrepeso, como diabetes, hipertensión arterial, apnea del sueño, problemas respiratorios, cardíacos y osteoarticulares.

    Los riesgos

    El riesgo de este tipo de intervenciones es evidente: “ciertas complicaciones como infecciones y algunos casos de muerte (del 1 al 2%), pues para una persona obesa que padece otras enfermedades graves, pasar por el quirófano para sufrir una operación del aparato digestivo siempre representará riesgos”, afirma el Dr. Molina.

    Sin embargo, “los pacientes obesos no dudan en operarse y asumen los riesgos de esta intervención, porque son conscientes de que les mejorará su calidad de vida. Además, la gente que necesite operarse debe estar tranquila de que, a pesar de las pequeñas complicaciones, existen todas las garantías médicas”, asegura Molina.

    El proceso no acaba

    Al salir del hospital, el paciente debe seguir un plan multidisciplinario, modificando totalmente sus hábitos alimenticios y de vida, y acudiendo al endocrinólogo, al cirujano plástico (para eliminar los colgajos de piel tras la pérdida de peso) e incluso al psicólogo, pues “le cambia la vida por completo, la gente lo ve de otra manera y mejora considerablemente su autoestima”, explica el Dr. Molina.

     

  •  
     
     
    Para ser candidata, debes pesar entre 100 y 200 kilos.
    Para ser candidata, debes pesar entre 100 y 200 kilos.
    Foto: AP
    Fotogalería Videos