Propósitos de Año Nuevo

 
 
 
por: Gabriela Casavantes
Fuente: EFE
 

Los humanos estamos llenos de costumbres, pero también podemos cambiarlas. Con estos hábitos llenarás de vida tu existencia

 

Comienza el año nuevo con buenas intenciones y proyectos; tu cuerpo y mente son lo prioritario. La salud no es sólo no tener enfermedades, sino también mantener un estilo de vida en buen estado, que tu organismo funcione bien y que tengas un bienestar psicológico y emocional.

Para lograr esto, el Dr. Jesús Sánchez Martos, autor del libro “A favor del tiempo”, te propone poner atención en los siguientes hábitos:

1. Mantente hidratada: El agua es imprescindible para tu vida y tu cuerpo necesita mínimo 2 litros diarios de agua natural para funcionar óptimamente. Toma esta cantidad sin contar los jugos, caldos, cafés, frutas o verduras ricas en agua.

2. Consume suficiente fibra: Facilita el tránsito de las heces por tu intestino, ayuda a evitar el estreñimiento, a sentirte saciada y por lo tanto a comer menos. Las principales fuentes de fibra son los cereales, las semillas, las frutas con cáscara, las verduras, los vegetales verdes y los frutos secos.

3. Desayuna como reina: Descarta ya la dona y el café a toda prisa, que te producen un alza de energía rápida, seguida de un bajón y punzadas de apetito. La mejor combinación en el desayuno es un lácteo con fruta fresca o jugo recién exprimido, mas pan o cereal integral.

4. Haz ejercicio cotidiano: La inactividad le abre la puerta a muchas enfermedades. Dedícale un tiempo a una actividad física y hazlo un hábito cotidiano como cepillarte los dientes. Muévete siempre que puedas, usa las escaleras en vez del elevador y los pies en vez del coche. Camina media hora diaria, bastará para ahuyentar tu sedentarismo.

5. Haz alguna actividad:Lo ideal es practicar ejercicio al menos tres veces por semana. Si no tienes tiempo, baila, camina o haz las tareas de la casa. Dedica un día a ir caminando al trabajo, otro día camina al súper, y otro ordena toda tu casa. Hazlo regularmente y aumenta poco a poco el tiempo e intensidad de las actividades.

6. Evita aislarte:El correo electrónico, los mensajes por celular y el teléfono son prácticos y divertidos, pero abusar de ellos te aparta del calor de la voz, los gestos, las miradas, el tacto y la comunicación no verbal. La soledad aumenta el riesgo de enfermarte, porque pierdes interés en comer bien, ejercitarte y cuidarte. No te aísles, sal a pasear, reúnete con tu familia y amigos más seguido.

7. Disfruta del sexo:No sólo es propiedad de los jóvenes o de los recién enamorados. Llevar una vida sexual plena y placentera a cualquier edad es un estimulante que te llena de felicidad, fuerza y energía. Liberas la tensión, relajas el cuerpo y la mente, y quemas calorías. Practica con tu pareja esta otra forma de comunicación, háganlo siempre que se les antoje y con tiempo suficiente.

8. Revísate puntualmente: Aunque estés sana, revísate periódicamente y evita problemas previniéndolos. Dependiendo de tu edad y de tu salud, hazte una revisión ginecológica, de orina, sangre, ojos, pies, dientes y presión arterial. Quítate el miedo a que te descubran algo, piensa que cuanto antes te detecten algún problema, más posibilidades habrá de curarlo.

9. Evita automedicarte: Deja la mala y peligrosa costumbre de autorrecetarte y toma las medicinas siempre bajo supervisión médica. Ante algún leve malestar, consulta con el farmacéutico, y si es un problema más severo acude al médico. Tampoco abandones los medicamentos a medias cuando ya sientas cierta mejoría.

10. Deja de fumar ¡ya!: Nunca será fácil abandonar el cigarro, pero te puede resultar más tolerable si sigues estas recomendaciones:

* Empieza el día haciendo ejercicios respiratorios en un lugar bien ventilado.
* Cambia tus rutinas: lávate los dientes justo al terminar de comer, ten un lápiz en la mano, sal a caminar.
* Olvídate por ahora de las bebidas que acompañan al tabaco como café, té y alcohol.
* Sobre todo en los primeros días, evita estar en ambientes donde se fume.
* Evita decidir que no vas a fumar nunca más; sólo piensa que no vas a fumar hoy.
* Respeta tu decisión cada vez que tengas deseos de fumar.
* No cedas nunca, ni siquiera con un cigarro. Empezarás con uno y volverás a fumar como antes.
* Cuando el deseo de fumar parezca irresistible, relájate, inhala profundamente, retén el aire el máximo tiempo posible y suéltalo lentamente.
* Si sientes una urgente necesidad de encender un cigarro, espera un minuto y verás que la necesidad desaparece. Piensa que sólo durará unos instantes y cada vez será más controlable.
* Las ganas de fumar no son eternas, al contrario, desaparecen después de poco tiempo.

Sé consciente de que tu vida depende de cómo empieces el año nuevo, pero sobre todo de cómo lo sigas día a día. Así que toma en cuenta estas recomendaciones y sé positiva. ¡ Feliz 2009!

 

 
 
 
La inactividad le abre la puerta a muchas enfermedades.
La inactividad le abre la puerta a muchas enfermedades.
Foto: EFE
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