Ropa saludable

 
 
 
por: Redacción Esmas.com
Fuente: Agencias
 

Vístete a la moda sin incomodarte ni perjudicar tu salud. Adapta las prendas a tu cuerpo, postura y movimientos con estas medidas

 

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Tal vez estás obsesionada por vestirte como modelo de pasarela, pero no es necesario que llegues al extremo de usar prendas que te ocasionan daños a largo plazo. Vestirte a la moda no tiene por qué repercutir en tu respiración, debilitar tu circulación sanguínea, causarte problemas digestivos, ni perjudicar alguno de tus órganos.

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Los tacones demasiado altos, los pantalones muy ajustados, la ropa interior sintética, los bolsos demasiado pesados y muchas otras prendas cotidianas confirman que algunas modas incomodan y pueden perjudicar tu salud. Para evitar que la ropa te lleve al doctor, sino que sea cómoda y se adapte a tu cuerpo, postura y movimientos, te aconsejamos tomar estas medidas básicas para comprarte un atuendo saludable:

El bolso. Un accesorio tan normal y cotidiano como la bolsa suele usarse inadecuadamente y perjudicar la salud de muchas mujeres. Si pesa demasiado, puede crearte desajustes en los tendones de los hombros. Y si eres una chica más joven y estás en crecimiento, puedes sufrir una desviación de la columna vertebral.

El brassiere. Pon a prueba tu brassiere: levanta los brazos y ajusta los tirantes de modo que no te marquen la piel, mueve sus ganchitos para ajustarlo mejor. Comprueba que no te deje marcas, que no se te claven sus varillas, y que tus senos no se aplasten sino que mantengan su posición ideal.

La talla. Jamás des por hecho que con sólo comprar la talla de siempre y sin probarte la prenda te sentirás cómoda con ella, porque la misma talla puede variar entre dos prendas idénticas, y lo que antes te quedaba bien, ahora puede apretarte.

El ajuste. La ropa demasiado ceñida al cuerpo dificulta la circulación de la sangre en las extremidades y el organismo, favoreciendo que aparezcan celulitis, hinchazones y várices. Si la ropa muy apretada oprime el abdomen, también puede interferir con tu digestión. Si ves que la prenda te deja marca en la piel, es una señal de advertencia de que en esa zona se te produjo una acumulación de líquido.

Los tejidos. Siempre que puedas opta por el algodón, lino o seda, porque son mas cómodos y sanos que las fibras sintéticas, permiten que tu piel respire mejor y produzca menos reacciones alérgicas. También lava tu ropa nueva antes de usarla, para eliminar los residuos de almidón, perfumes y tintes que causan irritaciones.

Los zapatos. Pruébate siempre ambos y asegúrate de que puedes mover bien los dedos. No hagas caso si el empleado de la tienda te dice que puede agrandártelos con una horma, porque si no te funcionan bien en la tienda, tampoco lo harán en la calle. Lo ideal son los tacones de unos dos centímetros de altura, para que tus pies tengan un poco de inclinación y te faciliten caminar. Los tacones muy altos no deben pasar de los cinco centímetros y debes usarlos sólo cuando no necesites caminar más de media hora continua. Descarta los zapatos muy angostos de la punta, porque pueden sacarte callos, juanetes y asperezas. Elige los de horma ancha para evitar deformidades en tus pies. Las sandalias deben sujetarte bien el pie con cordones o hebillas.

 
 
 
No aprietes tanto tu brassiere que te haga lonjitas en la espalda.
No aprietes tanto tu brassiere que te haga lonjitas en la espalda.
Foto: The Grosby Group
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