LOS ÁNGELES, Estados Unidos, sep. 21, 2007.- El grupo mexicano Maná prometió que durante sus cuatro presentaciones "hará temblar" a California, suceso que lo convertirá en el artista latino con mayor asistencia en Estados Unidos. Y el pronóstico fue más que certero durante el primero de los cuatro shows que desde el escenario generó la banda en el Staples Center de Los Ángeles, California.
Aunque el concierto empezó 45 minutos tarde, eso poco importó a los casi 18 mil asistentes, quienes disfrutaron el concierto de principio a fin durante las dos horas que actuó la banda originaria de Guadalajara, Jalisco.
"Que bonito se siente estar en la casa que llamamos la capital del rock en español en el mundo. Prepárense. ¡Vamos a hacer temblar a California!", advirtió en su primer intervención Fher, el líder de la agrupación.
Sustentado en su gira mundial Amar es combatir, Maná presentó su espectáculo con impecable sonido, enormes pantallas y efectos hollywoodenses como lluvia real en el escenario o, en otro momento, enormes bolas de fuego.
La "buena energía" que significa Maná en lenguas polinesias, fue la que dirigió el concierto presenciado prácticamente de pie por un público que se entregó por completo.
La banda interpretó su éxito "Déjame entrar" después de que cayera una gigantesca manta en donde se observaron unas siluetas que simulan brincar una barda que pretende representar a la frontera de México con Estados Unidos.
Previamente y en breve charla con Notimex antes de su actuación, Fher contó que esa noche rendirían un tributo a millones de inmigrantes en este país y que siguen sin ser reconocidos en su real aportación.
"También le sufrí y por eso valoro lo que hacen y sufren los millones de compas en este país", remató el vocalista de la agrupación, quien ha vendido mas de 22 millones de copias desde su surgimiento.
En su concierto refrendó este tributo al señalar, en una de sus intervenciones, que "vamos a seguir luchando para que los latinos sean dignamente respetados en este país". Frase que fue apoyada con una enorme ovación.