CIUDAD DE MÉXICO, México, abr. 13, 2007.- Los casi ocho años de espera para ver a Muse valieron la pena para cada una de las personas que abarrotaron el Palacio de los Deportes la noche del jueves para ver la primera presentación del trío británico en nuestro país. De esta manera, pasadas las 21:30 horas, se apagaron las luces del reciento para dar paso a que los coloridos cilindros transparentes y pantallas que conformaban el escenario se encendieran y Matthew Bellamy, Chris Wolstenholme y Dominic Howardcon saltaran al escenario con “Take a bow”, canción con la que abre su disco Black Holes and Revelations, el cual se encuentran promocionando actualmente.
Esto fue más que suficiente para que la banda se ganara al público que no dejó de corear cada una de las canciones que iban amenizando la noche.
De esta manera comenzaron a sonar “Hysteria”, “Super masive”, “Map of the problematique” y la gente que llevaba varias horas esperando de pie a la banda, no dejaba de brincar y de empujarse contra el escenario para tratar de tocar a Bellamy, que en ocasiones se acercaba al borde del escenario para realizar sus solos de guitarra.
“Sunburn”, “Sing for absolution” y “New born” fueron poniéndole emoción al concierto en el que el grupo trató de mezclar lo más relevante de sus cuatro discos de estudio.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando Matthew Bellamy pidió que se encendieran los encendedores y los celulares, así con un palacio totalmente iluminado con luces intermitentes fue como se interpretó como “Soldier’s poem”, la que fue seguida por “Invencible”.
Desafortunadamente todo tiene que llegar a su fin y fueron ‘Los caballeros de Cydonia’, los encargados de terminar con un concierto que seguramente dará de qué hablar a sus asistentes durante varios días.