CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 27, 2007.- El grupo de rock escocés Snow Patrol encendió anoche al publico mexicano en su primer concierto en Latinoamérica y consiguió colgar el cartel de "No hay entradas" en taquilla. El primer tema, "Hands open", llegó al teatro Metropolitan de Ciudad de México con quince minutos de retraso y puso en pie a los 2 mil 500 asistentes, quienes ya no volvieron a sentarse en la hora y media que duró el espectáculo.
Al inicio de la segunda canción, "Chocolate", el vocalista Gary Lightbody interrumpió a sus compañeros, soltó un improperio entre risas y explicó que su guitarra estaba desafinada, por lo que volvió al principio de la interpretación.
El cantante saludó en español al público, pero durante el resto de la velada se dirigió a los asistentes en inglés y, contento por la entusiasta respuesta de la audiencia a su música, prometió volver.
Lightbody explicó que México era "lo más alto por encima del nivel del mar" que había estado, excepto cuando había viajado en avión, y gritó a los asistentes que quería hacerles sentir igual de alto, por lo que si querían más sólo tenían que gritar.
La propuesta enloqueció definitivamente a los presentes, que respondieron con mucho ánimo a cada pieza del repertorio, compuesto prácticamente por los dos últimos álbumes del quinteto escocés.
El cenit llegó con "Chasing Cars", tema que se ha hecho famoso por su inclusión en la serie de televisión "Anatomía de Grey" y ha ayudado a impulsar las ventas del grupo.
A pesar de ser su primera actuación en México, la banda pudo darse un lujo propio de grupos consagrados y guardó silencio durante la interpretación de "Run", para que fuera el público quien la cantara.
El concierto pareció llegar a su fin después de una hora, pero la banda volvió a aparecer sobre el escenario para tocar durante treinta minutos más temas como "Finish Line", "You're all I have" y "Open your eyes".
La noche siguió el mismo esquema que la mayoría de canciones de la banda, aparentemente tranquilas pero que van in crescendo hasta un estallido de batería que da paso al resto de instrumentos y finalizan en un remanso de paz.
Originalmente, la actuación iba a tener lugar el pasado 14 de marzo, pero hubo de posponerse sólo unos días antes debido a problemas de logística, según la productora del evento.