GINEBRA, Suiza, oct. 31, 2007.- El cantante hispano-francés Manu Chao considera que Venezuela es un país que está pasando por una transformación social que "molesta", y por ello, en su opinión, la nación sudamericana sufre un boicoteo mediático. "Yo creo que algo está pasando, el país se mueve, cambia, se transforma y eso molesta, por eso la información se distorsiona y sólo se presenta lo feo, lo supuestamente malo", dijo Chao en una entrevista tras su concierto en Ginebra.
El artista llegó al suroeste suizo proveniente de Alemania en una gira que antes le llevó a los países escandinavos y a Bélgica, y posteriormente irá hacia Gran Bretaña para presentar su nuevo disco, La Radiolina.
"Yo estuve varias veces en Venezuela, vi lo que era antes y lo que es ahora. Yo no soy chavista, pero me da rabia que lo único que se lee en Europa sobre Venezuela es si (el presidente Hugo) Chávez es populista o si cierra una tele, nadie dice si abrió quince teles comunitarias en los barrios o de la llegada de los médicos a las chabolas", expresó consternado.
“Mira, -agregó- yo comparo los jóvenes venezolanos que expresan esperanzas, ganas de hacer cosas, con los chicos de Bogotá, de Colombia, el buen ejemplo de los gringos, que me dicen, 'oye Manu, que aquí está muy complicado, que levantas la cabeza y te la pisan'".
El músico se mostró además muy preocupado por "el nuevo golpe de estado" a Venezuela que, según él, es la masiva entrada de heroína al país.
Otro de los males a los que tienen que hacer frente los jóvenes, esta vez, del mundo entero, a entender de Chao, es la dependencia de la tecnología relacionada con la música:
"La industria inventa aparatos para escuchar música, pero con un tiempo limitado, para que sirvan poco y a los dos años tengas que comprar otro, es la industria quien controla", explicó Chao, para quien las grandes corporaciones son, al mismo tiempo, las responsables de la crisis sobre los derechos de autor.
"Los derechos de autor eran una victoria sindical que ahora se perdieron. Es una hipocresía decir que el problema de los derechos es la piratería, porque son las grandes industrias las que crean los aparatos para copiar".