CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 4, 2009.- Con tres cuartos de hora de retraso Jarabedepalo pisó al escenario del Teatro Metropólitan; ni el intenso frío registrado en los termómetros de la ciudad, ni la mencionada demora desgastó el ánimo de la gente, que tras el anuncio de la tercera llamada y una introducción ofrecida por un alucinante saxofón, recibió a los españoles con un ensordecedor grito.
“Dueño de mi silencio” abrió la velada, y la histeria llegó con la nueva versión de "Depende" (que integra Orquesta Reciclando, el nuevo disco de la banda que incluye adaptaciones de sus grandes éxitos), en la que Pau Donés pidió el coro del teatro para después dar paso a su "Lado oscuro", acompañado de un imponente saxofón del maestro Rafael 'Jimmy' Jenks (¡sí, vale la pena volver a mencionarlo!).
Un piano y ritmos cubanísimos dieron forma entonces a "Dos días en la vida"; a mitad de la rola Pau decide que es tiempo de sorprender, además de con su voz, con la guitarra eléctrica, aquí se puede uno dar cuenta que ya no estamos en una gélida y caótica ciudad, sino en el mundo Jarabedepalo.
Los ibéricos tienen un nuevo reto, ganarse al público femenino, que como bien comenta Pau "es copioso", así que eligen la romántica "Agua" para dedicar a las mujeres: "Cómo quieres ser mi amiga, si por ti daría la vida”. (!Misión cumplida!)
La banda también trae consigo lecciones de flamenco; Pau se quiere sentir como en Sevilla y nos muestra a aplaudir a ese ritmo, incluso tiene tiempo para, como buen maestro, reprendernos: "¡Eh! La prisa, sin correr".
Jarabedepalo no se cansa y continúa con éxitos como “Déjame vivir”, De vuelta y vuelta” y Mamá”. El público bañado de luces multicolores se deja llevar; unos aplauden, otros gritan sin parar, otros más se balancean dulcemente, y algunos como la de naranja de enfrente realiza movimientos indescriptibles.
“Con la de cosas malas que les trajimos cómo nos pueden querer tanto, les pido perdón”, comenta el cantante en alusión a la conquista española antes de interpretar “Olé”.
El público parece apagarse un poco, sin embargo Jarabedepalo todavía debe revelarle al Metropólitan que todo le parece "Bonito": “Bonita la paz, bonita la vida bonito volver a nacer cada día, bonita la verdad cuando no suena a mentira, bonita la amistad, bonita la risa…”
El momento cumbre llega tras una anécdota de una canción que nació tras una borrachera en Cuba: era “La flaca”, canción insignia de la agrupación que puso a cantar a todo el mundo y despidió a la banda española.
Tras un ensordecedor grito del ya legendario "otra", acompañado de pataleos, Jarabedepalo regresa al escenario para presentar a la banda: Alex Tenas (batería), Carmen Niño (bajo), Quino Bejar (percusión), Kyke Serrano (teclados), Dani Baraldés (guitarra), Rafael “Jimmy Jenks (saxofón) y Pau Donés (vocalista). Todavía queda tiempo para un poco de “A tu lado”, “Grita” y una versión especial de “La flaca” para despedirse así de México, no sin antes amenazar con regresar.