Luego de dos años de espera, Kanye West presentó Graduation, su tercer disco de estudio y el que podría ser el material más comercial de su carrera. Acostumbrados a escuchar verdaderas obras maestras del rapero de Atlanta, en esta ocasión nos muestra sampleos más sencillos que mezcla con letras más simples. Por este motivo, sin ser un disco malo, se aleja un poco a lo que nos ha demostrado que sabe hacer.
La carta de presentación de Graduation fue “Stronger”, uno de los mejores temas del disco en el que de una manera muy hábil mezcla "Harder, Better, Faster, Stronger" de Daft Punk, con la manera de rapear que lo h llevado a la estratosfera del género.
Otra de las colaboraciones que sobresalen es la que Chris Martin, vocalista de Coldplay, hace en “Homecoming”, en la que demuestra que su dulce voz popera y melancólica también puede llevarse con la de un chico rudo de Atlanta.
Con estos dos temas el cantante refleja un poco la influencia europea que ha adquirido en los últimos años, gracias a los nuevos horizontes que pudo abrir por éxito de The Collige Dropout” y “Late Registration”.
Por otro lado tenemos “I Wonder” que tiene como base una canción del cantante de R&B Labi Siffre (quien por cierto también es europeo), y con el que el cantante muestra su lado más sutil.
“Everything I Am” y “The Glory” son los otros dos temas en los que Kanye recurre a la nostalgia utilizando sampleos, pianos, cuerdas y coros al estilo gospel, demostrando así que no ha perdido ese toque que lo lanzó como uno del os grandes representantes del hip-hop del nuevo milenio.
T-Pain, Lil Wayne, Dwele y Mos Def son los otros colaboradores a los que West recurrió para este disco, que a pesar de no ser de la talla de intérpretes que han aparecido en sus otros álbumes, le dan un toque muy especial a esta “graduación”.