BUENOS AIRES, México, jul. 10, 2003.- El ex presidente brasileño
Fernando Henrique Cardoso afirmó que a diferencia de la mayoría de
los países latinoamericanos, México y Brasil mejoraron gracias a la
globalización.
"Brasil y México sacaron músculos con la globalización", afirmó
en entrevista con el diario La Nación, la primera que Cardoso otorga
a un medio argentino después de haberle entregado el poder a Luiz
Inácio Lula da Silva, el pasado 1 de enero.
El ex mandatario explicó que Brasil pudo mejorar gracias a que
contaban con un sistema democrático, mercado, tecnología,
universidades "y eso atrajo inversiones".
En el caso específico de Brasil, señaló, es un país que en los
últimos 20 años cambió mucho porque "la sociedad está más organizada
y las instituciones existen".
Cardoso dijo que en el reforzamiento del proceso globalizador a
nivel mundial se debe insistir en la integración de Brasil y la
Argentina "porque si logramos un flujo mayor, tenemos más
oportunidades de éxito".
Aseguró que Brasil sólo, por el tamaño de su mercado, tiene
posibilidades de éxito, pero que "la Argentina, sola, no tiene
ninguna".
Con la globalización, evaluó, algunas naciones empeoraron y
otras tienen más oportunidades.
"Venezuela, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Ecuador, Perú, todas
empeoraron. Y la propia Argentina", advirtió.
Cardoso, quien gobernó Brasil entre 1995-2003, reconoció que su
discurso es contradictorio porque cuando fue mandatario no abrió de
ninguna manera su política para promover la integración de América
Latina.
Explicó que ello se debió a que "la tradición brasileña es la de
un país que mira hacia adentro. Mi discurso era diferente porque era
pro Argentina y pro Mercosur, pero el problema es que cuando uno va a
la mesa de negociaciones, el empresariado no quiere ceder en nada".
La única manera de avanzar en medio de esas resistencias,
expresó, es fomentando la fusión de capitales "porque así la
integración ocurre de hecho".
Ferviente aliado del neoliberalismo económico, Cardoso defendió
al Fondo Monetario Internacional (FMI) y aseguró que sería injusto
dejar de reconocer que el organismo cambió sus políticas en los
últimos años en reconocimiento a sus errores.
"El FMI se equivocó en algunos lugares, se equivocó en
Indonesia, se equivocó en Argentina. Pero no se puede decir que no
nos ayudaron en Brasil", dijo.
El ex mandatario precisó que, sin embargo, los préstamos no lo
resuelven todo porque "mientras no tengamos condiciones para que los
flujos de capitales no causen tragedias, hay riesgo de crisis".
Agregó que afortunadamente para Argentina, el presidente Néstor
Kirchner ya logró lo más importante, que otros países, los organismos
financieros y los empresarios recuperen la confianza en el país.
"Argentina no es un caso perdido. El país estaría en un callejón
sin salida si aún viviera en el descrédito total. Conozco
superficialmente al presidente Kirchner, pero creo que es importante
lo que él logró hacer en este momento", dijo.
En el proceso de recuperación de Argentina, Cardoso hizo un
reconocimiento especial al papel que jugó el ex presidente Eduardo
Duhalde porque "nadie creía que lo pudiera hacer y la Argentina
demostró que tiene capacidad de rehacer la política".
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