Pequeño jardín en nuestro hogar Una de las frustraciones más grandes para los que tienen que vivir en un espacio pequeño o cerrado es la ausencia de jardín. Y tienen toda la razón. Un jardín es una fuente constante de energía y de bienestar en nuestros hogares. Pero el vivir en un departamento, o trabajar la mayor parte del día en una oficina, no implica que debamos renunciar a los beneficios que un jardín nos puede proporcionar.
Los cactus son una magnifica opción para tener en nuestra casa, la presencia de un ser vivo.
Es una de las plantas que más variedad presenta en tamaños, formas, precios. También es una de las más fáciles de cuidar. Y, por añadidura, México es el país con la mayor diversidad de cactus a nivel mundial.
El mundo de los cactus es riquísimo y presenta muchas posibilidades distintas para la decoración del espacio y el enriquecimiento de nuestro ambiente.
Se pueden hacer jardines completos, o simplemente tener uno en una maceta de barro, cerca de nuestro escritorio. Una de las opciones más utilizadas es colocarlos bajo un invernadero y decorarlos con piedras de río alrededor.
Los cactus decoran por diversas razones, por su variedad de tamaños y de formas, sus espinas y sus escasas pero hermosísimas flores.
Cuidados
La primera advertencia que hay que hacer a quien se comienza a interesar en ellos, es que los cactus no presentan síntomas de enfermedad o de descuido. El cactus se toma un tiempo considerable en crecer y en desarrollarse, y por lo tanto, también en morirse. Aunque no lo manifieste.
De modo que podemos cometer un sinnúmero de errores y nuestro cactus seguirá con el mismo aspecto de siempre, aunque por dentro haya iniciado el lento camino hacia su muerte.
Es por esta ausencia de sintomatología que hay que ser muy responsables a la hora de elegir los cactus como una opción para nuestro hogar. No requieren de cuidados complicados, pero sí de una gran responsabilidad y disciplina.
Consejos básicos
A continuación te damos una serie de recomendaciones que debes tener en cuenta para el cuidado óptimo de los cactus:
- ILUMINACION: Mucha. Entre más, mejor. Los cactus se desarrollan en climas muy diversos, pero necesitan de la luz solar para crecer. Pueden desarrollarse en interiores sin ningún problema. Pero deben estar cerca de una ventana muy luminosa, en un pasillo al aire libre, una azotea, o bajo un tragaluz. Bajo ningún concepto pueden vivir sin ella. El no recibir luz solar directa les causa un daño que puede ser irreparable
- TIERRA: Hasta el fondo de la maceta (o del sitio dónde decidamos cultivarlos) es necesario poner piedras de tamaño regular para facilitar el drenaje del agua. Las piedras pueden ser de tepetate, tezontle, arena de río. No se debe usar ni concreto, ni cemento. Deben ser materiales 100% naturales, que no hayan sufrido alteraciones por mano humana.
La tierra debe tener la siguiente composición:
50% grava
25% piedras gruesas
25% tierra negra
Es muy importante insistir en el tipo de tierra. Debe ser tierra negra. No puede ser ni tierra de hoja, ni tierra preparada con abono.
- RIEGO: Hay que regar cuando el sustrato está seco, en ese sentido, los cactus son como los camellos. Tienen una estructura diseñada para almacenar agua. Quizás porque son plantas de climas muy secos y han tenido que adaptarse a vivir con escasez del vital líquido. En realidad no hay un periodo fijo para regar. Más bien es cuestión de observación.
Cuando el cactus se infla, y desarrolla una especie de “joroba”, es porque ha almacenado agua suficiente. Si se le riega demasiado, la planta se “abre” y se puede observar su interior. Por otra parte, cuando presentan aspecto arrugado o de “acordeón”, es que ya necesitan agua. Usar macetas de barro hace que sea necesario regar más frecuentemente, porque el barro absorbe mucho los líquidos.
Si están al aire libre, no debe regárseles durante los meses de Enero y Diciembre, aunque presenten aspecto descuidado. Pero si están adentro si es conveniente hacerlo. El motivo para evitar el riego durante estos meses de invierno son las bajas temperaturas, no se les debe regar cuando el termómetro cae abajo de lo 10 grados centígrados.
- ABONO: El abono debe ser rico en minerales. Se debe elegir uno que tenga mucho potasio y fósforo, y poco nitrógeno. Los cactus necesitan elementos como el calcio para garantizar que tengan un buen desarrollo.
Finalmente, elegir un cactus es abrir una caja de sorpresas. Va a descubrir que hay gigantones del tamaño de dos hombres, o enanitos que caben en la palma de su mano.
Encontrará espinas redondas, en forma de estrella. Flores de colores tan brillantes que parecen pintadas.
Escoja uno entre la inmensa variedad que le ofrece nuestro país. Lleve a su casa un nuevo amigo. Sólo asegúrese de tener mucha luz y el deseo de cuidarlo como se merece.