Cuando se trata de los muebles de oficina, es importante tener en cuenta el espacio que se tiene y ante todo, el estilo que va a determinar la decoración de la oficina, esto es, si usted se va a decidir por algo clásico o moderno. Los muebles varían de acuerdo a las áreas de trabajo. Por ejemplo, los despachos y la decoración de los mismos depende no solo del estilo, sino también en ocasiones del cargo del ejecutivo, y aunque suena un poco elitista y discriminatorio es una realidad.
Así las cosas, los muebles varían repetimos de los despachos, es decir, no son los mismos muebles los que se utilizan para una recepción, que una sala de espera, o por otra parte, el puesto de trabajo de un director, al de la secretaria u otro ejecutivo.
En la actualidad, la tendencia son las oficinas o espacios abiertos, con divisiones no muy altas que permiten tener una visibilidad general bastante buena.
Las sillas deberán ser distintas. Por ejemplo, la de los empleados es por supuesto diferente a la de sala de espera.
Las mesas también varían. En las oficinas se tienen por lo general, tres tipos. Una la mesa del sitio de trabajo, otra aquella que soportará la impresora y la computadora y por otra parte, la mesa para las juntas.
En cuanto a los archivadores, tenemos de dos materiales: metálicos y de madera.
La ergonomía, importante en la oficina
Es importante la selección de muebles capaces de reunir los requisitos mínimos de calidad ergonómica, permitiendo prevenir en gran parte las molestias de tipo postural tan frecuentes en los trabajos de oficina. Es decir, el diseño del equipamiento debe ser el resultado de una concepción ergonómica y antropométrica, pero también debe adaptarse a las exigencias actuales, lo que significa: gran versatilidad, posibilidad de acomodar la más amplia gama de tipos físicos y espacio para alojar toda clase de elementos de trabajo.
La mesa de trabajo es tanto o más importante que la silla para prevenir determinadas molestias, sobre todo en la zona de cuello y de hombros, que son los problemas más frecuentes en los oficinistas.
Las dimensiones de la mesa de trabajo deben permitir la correcta distribución de los elementos necesarios para la ejecución de las tareas, (el monitor de la PC, el teclado, el mouse, atril para papeles, etc.).
Si la superficie es suficientemente amplia se evitarán torsión de tronco, giros de cabeza, acomodación de la vista. El espacio libre debajo de la mesa permite la movilidad de las piernas favoreciendo la circulación sanguínea. El acabado se vincula con aspectos de seguridad, como bordes y esquinas redondeadas e inclinadas, guías para cables a fin de evitar cables sueltos y riesgos eléctricos.
Hay complementos que mejoran la funcionalidad y ergonomía de la mesa como los apoya pie, el soporte para monitor, superficies auxiliares, bandejas para documentación, cajoneras de fácil acceso.