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¿Dónde está la inteligencia?
por: José Antonio Gómez Espericueta
Fuente: EsMas.com
Esta pregunta me gusta realizarla cuando busco establecer con otras personas una interacción que propicie el libre y fluido intercambio de ideas. ¿Dónde cree usted que reside o se localiza la inteligencia? Antes que nada, permítanme darle el crédito a quien le escuché por primera vez esta pregunta, Finn Voldtofte, un consultor danés especialista en el tema del capital intelectual que ofreció una plática en la ciudad de Monterrey.

A usted, ¿dónde le parece que está almacenado eso que denominamos inteligencia? Para explicar la respuesta tenemos que hacer una referencia a la anatomía del ser humano. ¿Recuerdan las clases de biología en la secundaria?, cuando la maestra nos explicaba sobre las neuronas, esas maravillosas células que tenemos en nuestro cerebro.

Las neuronas

El cerebro tiene aproximadamente un trillón de estas células, de las cuales 100 mil millones son células nerviosas activas, el resto, unos 900 mil millones nutren, aíslan y mantienen unidas a las primeras. Cada una de las células nerviosas activas tienen una serie de ramificaciones -llamadas dentritas- que pueden llegar hasta 20 mil; cada rama almacena información y le permite conectarse con otras células. Robert Ornstein, profesor de la Universidad de Stanford, autor del libro "El Cerebro Sorprendente", estima que el número posible de combinaciones de las neuronas es quizá mayor al número de átomos en el universo.

Así, cada una de las 100 mil millones de células nerviosas activas pueden conectarse a través de impulsos eléctricos, que a su vez activan la química de la neurona para que transmita la señal a otra célula; esto recibe el nombre de sinapsis. Aquí reside precisamente una de las maravillas de nuestro cerebro, esto ocurre en pequeñas fracciones de segundo y con una precisión asombrosa. Lo que desde afuera es una simple reacción en cadena de impulsos eléctricos que células químicamente activas transmiten a su vez a otras, es lo que denominamos pensamiento.

Conexiones

Después de haber revisado algunos conceptos sobre anatomía, es probable pensar que la inteligencia reside en algún lugar del cerebro, puesto que las neuronas se encuentran ahí mismo. Pero la realidad es que la inteligencia no se encuentra localizada en ningún lugar en particular, me refiero a una zona específica del cerebro. La inteligencia se encuentra en las infinitas posibilidades de conexión que tienen las células nerviosas activas, gracias a su capacidad de retransmitir impulsos eléctricos.

Entonces lo que llamamos inteligencia, desde una perspectiva funcional, es la capacidad de las neuronas de relacionarse con otras para hacerles llegar un impulso eléctrico a las demás. En este sentido el medio ambiente en donde se encuentran las neuronas es muy importante, esto se da en un delicado balance químico de substancias que facilitan capacidad de transmisión de las células; entre algunos de los compuestos que ahí se encuentran están: el oxígeno, el sodio, la glucosa y el potasio. Sin ellos, la conexión entre las neuronas resultaría imposible de realizarse.

¿Y en las organizaciones?

En las empresas, ¿en dónde está la inteligencia? Algunos seguramente piensan que en la cabeza, siguiendo con la analogía de la anatomía del cuerpo humano. En las organizaciones sucede lo mismo que en cerebro, la inteligencia no reside en un ningún sitio en particular, la inteligencia está en la capacidad de conexión que tienen las diferentes células que componen la empresa. Pero, ¿quiénes forman las células en una organización? Para empezar están los empleados, pero también están los proveedores, los propietarios, y los clientes. En resumen, todos aquellos que tienen algún vínculo con la organización.

Siguiendo con la analogía del cerebro, el asunto está en mantener las condiciones adecuadas para que la conexión entre las células se lleve a cabo de una manera adecuada. La palabra inteligencia proviene de latín "intelligentia", que significa "entre ligar", o sea, unir, unir de nuevo o relacionar. Entonces, la inteligencia es una aptitud, que se puede aprender y desarrollar, porque en todos nosotros encontramos la capacidad para identificar relaciones y relacionarnos.

Si usted está de acuerdo que con lo dicho anteriormente es posible enseñarle a una persona a ser más inteligente, si ayudamos a que sus neuronas se relacionen más fácilmente a través de una dieta adecuada que fomente el ambiente químico adecuado que requiere el cerebro, y si además le ayudamos a relacionar sus ideas.

También es posible hacer que una organización sea más inteligente si le proporcionamos los medios que faciliten la relación entre las células que la componen. Y esta es justo la palabra que requieren fortalecer las organizaciones: los medios. El equipo de atención al público de una empresa trabaja precisamente como una célula que tiene los medios para relacionarse con los clientes, que podemos ver como otra célula, si esta conexión es adecuada la comunicación será fluida entre ambas células. En caso contrario tenemos un problema "neuronal" en la organización.

Veámoslo de esta manera, en función a los medios que tengan las organizaciones para relacionarse internamente (jefes y subordinados) y con el medio ambiente (clientes, proveedores, gobierno y sociedad) está la capacidad de su inteligencia. Todo está en contar con los medios apropiados para mejorar la capacidad de relacionarnos.

"No siempre requerimos nuevos contactos, sino mejorar la comunicación con los existentes".

Danos tu opinión.