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HOUSTON, Estados Unidos, may. 2003.- La Junta de Investigación sobre las causas del accidente del trasbordador Columbia presentó una "hipótesis funcional" en la que se concluye que un daño en los ladrillos térmicos del ala izquierda de la nave ocasionó el desastre.
"Tenemos un muy buen entendimiento de lo que pasó", dijo el presidente de la Junta de Investigación, Harold Gehman, al ofrecer este martes seis las conclusiones preliminares en conferencia de prensa desde el centro espacial Johnson, en la ciudad texana de Houston.
Gehman, un ex almirante de la Marina de Estados Unidos, explicó que el trasbordador espacial inició su reingreso a la Tierra el pasado 1 de febrero "con una falla existente" en el ala izquierda.
De acuerdo con las determinaciones de la Junta, el ala tenía un "hueco" por el que se habrían filtrado gases supercalientes durante el reingreso de la nave a la Tierra, lo que habría sobrecalentado la estructura desde el interior provocando su fragmentación.
Sin embargo, la Junta reconoció que la causa exacta por la que el ala se habría dañado permanece aún sin ser demostrada, aunque se cree que fue provocada por piezas de la cubierta de aislamiento del tanque exterior de combustible, que se habrían desprendido durante el despegue.
Una video muestra que a los 81 segundos de la ignición del trasbordador el pasado 16 de enero una pieza del aislamiento del tanque se desprende y golpea el filo del ala izquierda, lo que a la postre habría influido en la desintegración de la nave.
La junta realizará el próximo mes una serie de pruebas para tratar de demostrar las causas que habrían provocado el daño en el ala y el posterior siniestro, que costó la vida a los siete tripulantes del Columbia.
"Las pruebas de impacto del aislamiento nos demostrará si tenemos un escenario creíble o no", indicó Gehman, aunque aclaró que "esto no me parece que probara algo de una forma u otra", posición que la Junta en general sostiene.
Gehman informó que el panel planea este verano emitir una serie de amplias recomendaciones a la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) sobre cómo deberá proceder para reiniciar los vuelos de los otros tres transbordadores espaciales.
El Columbia había concluido una misión de investigación de 16 días y se alistaba para aterrizar cuando se desintegró durante su reingreso a la Tierra, el pasado 1 de febrero sobre los cielos de Texas.
El accidente fue el segundo registrado en los vuelos de los transbordadores espaciales que se iniciaron en 1981.
En el primer accidente ocurrido el 28 de enero de 1986, el trasbordador espacial Challenger explotó a los 73 segundos del despegue, provocando la muerte de siete astronautas que viajaban abordo.