COMPRAS ¡Entra en la Tienda de Niños!

El día más esperado es el 24 de diciembre ya que cada año, un viejito de cara rosada, barba blanca y bonachón, llamado Santa Claus, se presenta para alegrar a miles de niños y niñas que esperan impacientes algún regalito, al mismo tiempo que le piden perdón y comprensión por las travesuras realizadas durante todo el año.
Millones de cartas en todo el mundo son escritas solicitándole principalmente el juguete que más desean, porque la leyenda dice que Santa tiene, quizá muy escondido en el Polo Norte, un taller en donde cientos de alegres enanitos se dedican a fabricar juguetes durante todo el año para poder complacer lo más que se pueda, a todos los niños que creen en este maravilloso sueño.
Para que los millones de regalos puedan llegar a tiempo a su destino, durante la noche del día 24 de diciembre, Santa los coloca en su trineo, que jalado por unos hermosos renos cruza velozmente el cielo y se posa en cada casa, para que los regalos sean colocados bajo el árbol navideño o dentro de las largas medias o del tradicional zapato dejado en la chimenea y así cuando en la madrugada del 25 de diciembre los niños y niñas despiertan (por cierto muy temprano) para poder ver la sorpresa que este hermoso y simpático viejecito les ha dejado, por supuesto a los que se portaron bien.