A todos los seres humanos nos gusta exagerar un poquitito.
Foto: esmas.com


HERRAMIENTAS


IMPRIMIR GUARDAR


ENVIA ESTA NOTA A UN AMIGO






  Abracadabra
  ¿Cuál es tu santito?
  Ahhh qué chistosito
  Asómbrate
  Diccionario locochón
  ¿Diverti libros? Siii, te creo
  ¿En qué se parecen?
Era tan, tan, que tan, tan



por: Bertha Sola
Fuente: esmas.com




Ya te he dicho 400,000 veces que no exageres






A casi toda la gente nos da mucho por exagerar los hechos y lo que vemos o lo que escuchamos, y si no me crees chécate estos comentarios y no creas que estoy exagerando:

- Había una vez un señor tan alto, tan alto, tan alto, que tenía nubes en los ojos.

- Había una señora tan chiquitita, tan chiquitita, tan chiquitita que cuando se sentaba en la banqueta le colgaban los pies.

- Era un niño tan, pero tan, tan, que parecía campana.

- Era un señor tan gordo, tan gordo, tan gordo, que cuando se caía de la cama se caía por los dos lados.

- Era una señora tan flaca, tan flaca, tan flaca, que cuando llovía no se mojaba.

- Era un niño tan gordo, tan gordo, tan gordo, que era más fácil brincarlo, que rodearlo.

- Era una niña tan gorda, tan gorda, tan gorda, que cuando tomaba un taxi, su ángel guardián tenía que tomar otro.

- Era un señor tan tacaño, tan tacaño, tan tacaño, que se retrataba solo la cara, para ahorrarse lo del cuerpo.

- Era una señora tan chiquita, tan chiquita, tan chiquita, que no le cabía la menor duda.

- Era un río tan chico, tan chico, pero tan chico, que solo tenia una orilla.

- Era una señora tan frioenta, tan friolenta, tan friolenta, que les ponía medias a las patas de la mesa.

- Era una ciudad tan pobre, tan pobre, tan pobre, que sus semáforos eran en blanco y negro.

- Era un señor tan chaparro, tan chaparro, tan chaparro, que cuando se sentaba en una moneda de veinte centavos, le sobraban quince.

- Era un señor tan avaro, tan avaro, tan avaro, que no prestaba ni la menor atención.

- Era tan tonto, tan tonto, tan tonto, que no se tomaba las medicinas porque el frasco decía “consérvese bien tapado”.

- Era un perro, tan bravo, tan bravo, tan bravo, que el solito se mordía la lengua.

Bueno, estos son algunos de los tan, tanes, ¿que te parecieron?, divertidos verdad, sí tu te sabes otros no olvides compartirlos con nosotros.


... y obtén información exclusiva,
promociones y descuentos GRATIS

Ingresa tu mail