Cuándo alguien te diga “eres muy aguado” o “ándale, no seas aguada”, vas a tener que decirle que eso es algo que no puedes evitar, porque en efecto eres y todos somos muy aguados. Y no es precisamente porque no nos guste hacer algo o no aceptemos alguna invitación, sino porque nuestro cuerpo está formado principalmente por agua y sin ella no puede funcionar.
Empecemos por tus ojos. Tus ojos están protegidos por un líquido que contiene agua y que los limpia constantemente evitando que el polvo y los microbios dañen estos delicados órganos. Y cuándo lloras ese líquido forma las lágrimas que además ayudan a eliminar el estrés, la emoción o el dolor que estás sintiendo.
Dentro de tu nariz hay humedad, que detiene parte del polvo y muchos microbios y forma parte del moco, que sirve para proteger y eliminar a los intrusos que logran entrar.
Para eliminar las impurezas del interior de cuerpo, también contamos con el agua, en forma de sudor, el que además ayuda a enfriar y refrescar el cuerpo cuando está muy caliente, por eso cuándo hace mucho calor, haces mucho ejercicio o tienes fiebre, sudas más. El sudor está formado por agua y sales disueltas que eliminamos por los poros de la piel y si no hiciéramos esto, nuestro cuerpo se intoxicaría.
La saliva también contiene agua y con ella se ablandan los alimentos para que puedan ser digeridos y puedes percibir los sabores. Además contiene elementos para que las sustancias nutritivas se separen y el cuerpo pueda aprovecharlas adecuadamente.
Para que puedas oír, dentro de tus oídos tienes un líquido muy importante que además de ayudar a transmitir al cerebro los sonidos, también ayuda a que mantengas el equilibrio.
Por si fuera poco, la mayor parte del agua se encuentra en la sangre que circula por todo el cuerpo y que ayuda a que los órganos funcionen adecuadamente, a que las sustancias nutritivas y el oxígeno sean transportados a todo tu organismo y a ayuda a recoger y a limpiar internamente el cuerpo con ayuda de los riñones, ya que cuando la sangre llega a ellos es filtrada y purificada para que siga circulando y las impurezas se quedan en ellos para que se eliminen en forma de orina, que por cierto también es agua.
Otra forma de eliminar lo que el cuerpo ya no necesita es por medio del excremento y para que se forme bien, qué crees, necesita y contiene agua.
Así que como verás, todos somos “aguados”, pero el agua que tenemos la perdemos todos los días, por eso es importante reponerla. Fíjate una persona no puede vivir más de 5 días sin agua, sus músculos se secan y se deshidrata, sus articulaciones no funcionan y ningún órgano funciona adecuadamente, por eso necesitamos tomar por lo menos dos litros de agua, potable, limpia y hervida durante todo el día.