LIMA, Perú, ago. 27, 2001.- El depuesto presidente peruano Alberto Fujimori, afirmó este lunes que sus enemigos políticos en Perú pretenden condenarle a cadena perpetua, implicándole sin pruebas en dos matanzas cometidas por militares durante su gobierno.
En un artículo escrito en su página web en Internet, desde Japón, donde se refugió en noviembre pasado, Fujimori se defendió de la acusación constitucional que será resuelta hoy por el Congreso, en la que se le acusa de ser "coautor" de las matanzas de Barrios Altos y La Cantuta, ocurridas en 1991 y 1992, respectivamente, y en las que murieron 25 personas.
Esta nueva acusación, según Fujimori, ha sido planteada debido a que las denuncias que le hicieron por presunto enriquecimiento ilegal han concluido en que él y sus familiares no poseen cuentas bancarias, acciones de empresas, propiedades, ni lingotes de oro, en el exterior.
Fujimori agregó que, además, se le pretende acusar de supuestos abusos en agravio de la universidad estatal San Marcos, que fue intervenida por su gobierno.
Aludió así a la Comisión de la Verdad que se constituyó la semana pasada en San Marcos para investigar los supuestos abusos cometidos en esa universidad en el período 1990-2000.
" ¿Por qué no investigan el período 1980-1990?, se pregunta el ex presidente. En ese período se permitió la infiltración del pensamiento terrorista, convirtiendo a esta universidad en uno de
los principales focos del terrorismo", afirmó Fujimori.
Recordó además que su gobierno erradicó a los terroristas que se ocultaban y alimentaban en los dormitorios y el comedor de San Marcos; borró los lemas a favor de la "lucha armada", y normalizó las clases, que eran paralizadas por huelgas promovidas por los subversivos.