ROMA, Italia, sep. 28, 2001.- (EFE) El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, intentó este viernes reconciliarse con el mundo musulmán tras sus polémicas declaraciones sobre la presunta superioridad de la civilización occidental, al asegurar que sus palabras habían sido sacadas de contexto y malinterpretadas.
"Lamento que alguna palabra sacada de contexto haya sido malinterpretada y haya podido herir la sensibilidad de mis amigos árabes y musulmanes", aseguró el líder conservador en el Senado sin hacer ningún ademán de rectificar.
En una intervención para analizar la crisis internacional tras los atentados del 11 de septiembre, Berlusconi intentó zanjar los efectos de un "exceso verbal" que ha suscitado indignación en el mundo islámico y estupor entre sus socios de la Unión Europea.
Durante su visita a Berlín el pasado jueves, el primer ministro italiano declaró que los occidentales "debemos confiar en la superioridad de nuestra civilización (...) que garantiza frente a la islámica los derechos humanos, políticos y de libertad religiosa".
“POLÉMICA ARTIFICIAL”
Berlusconi acusó hoy a la oposición de centroizquierda italiana de haber "alimentado una polémica artificial con declaraciones irresponsables", después de escuchar un auténtico coro de protestas desde Liga Árabe hasta países como Egipto o Irán.
En su defensa desde la tribuna del Senado, el líder conservador insistió en haber mantenido siempre la necesidad de no transformar la lucha contra el terrorismo internacional en "una guerra de religión entre Occidente y el Islam".
Apoyándose en este argumento, aseguró que sus palabras habían sido manipuladas por sus opositores políticos, a los que acusó de haber creado un "tribunal ideológico con la intención de lincharme".
Las polémicas declaraciones de Berlusconi coincidieron con la misión diplomática de la "troika" comunitaria en diversos países musulmanes para recabar apoyos a favor de una coalición internacional contra el terrorismo.
En este sentido, el líder de Forza Italia quiso recordar el papel "crucial" de los países árabes moderados en la actual situación de tensión internacional, especialmente en el proceso de paz en Oriente Medio.
Insistió en que Italia y los Quince desean mantener una gran coalición contra el terrorismo bajo la égida de la ONU y que las Fuerzas armadas italianas se encuentran listas para intervenir en una eventual acción militar en apoyo de Estados Unidos tras los devastadores
ataques en Nueva York y Washington.
"Entre la democracia de Estados Unidos y la teocracia violenta de Afganistán que predica el terrorismo, nosotros ya hemos elegido definitivamente", afirmó.
"Es necesario -dijo- terminar con un yacimiento de odio a través de una combinación de fuerza e inteligencia, que permita llevar la Justicia armada a los que han desafiado con el terror nuestra voluntad de paz".
En una intervención interrumpida en numerosas ocasiones por los aplausos de la mayoría conservadora en el Senado, Berlusconi recordó que Italia hará "todo lo necesario" par consolidar la coalición mundial "contra el fanatismo armado" y que "los occidentales debemos
estar orgullosos de nuestra libertad".
APOYO DE ROBERTSON
En su apoyo acudió hoy el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), George Robertson, quien aseguró que las declaraciones del primer ministro
italiano sobre la presunta "superioridad" del Occidente cristiano frente al Islam habían sido "tergiversadas".
"Conozco bien las convicciones personales de Berlusconi y sé que el contexto de sus afirmaciones ha sido completamente tergiversado", señaló hoy Robertson en el curso de una visita a la capital italiana para participar en los actos del 50 aniversario de la Escuela de
Defensa de la OTAN.
Las diferentes formaciones políticas de la oposición no han acogido bien el discurso de hoy del primer ministro ante el Senado, que el ex ministro de Asuntos Exteriores, Lamberto Dini, ha
calificado de "vago" e intento "infructuoso" de acallar el clamor que las declaraciones en Berlín han provocado en la prensa internacional.