Editorial Planeta
* Llévate el libro de 'Historias verdaderas del otro México', por Quinones, Sam |
CIUDAD DE MÉXICO, México, ago. 21, 2002.- En México la experiencia diaria está convertida en una invitación a la ruleta rusa: helicópteros sobrevolando, ulular de sirenas atoradas en el tráfico vehicular, enfrentamientos entre manifestantes y granaderos, secuestros, asesinatos, linchamientos, asaltos, polución, suicidas o superfluos líderes de opinión.
Clanes y gremios se mimetizan en el hábitat urbano, mientras el revólver
gira entre los millones de mexicanos que nos miramos las caras diariamente,
en este espejo roto.
El estadounidense Sam Quinones ingresa al mercado editorial mexicano con su nueva propuesta: Historias Verdaderas del otro México (Planeta 2002), un intento por explorar el país periodísticamente.
"De contar algunas de las historias de la gente cuyas voces no aparecen en
los encabezados de los periódicos ni en la televisión; esas personas siempre
cuentan las historias más fascinantes y México está lleno de ellas", dice con
orgullo el autor nacido en Claremont, California, y radicado en México desde
hace ocho años.
Dado que México posee distintos niveles de verdad, para llegar a los más profundos es necesario observar, investigar, cuestionar y analizar las
formas que se transfiguran en este espejo roto, una superficie que del otro lado guarda una realidad oculta, y que Quinones intenta plasmar en este libro.
Es ahí donde surgen las historias de los reyes "paleteros" de Tocumbo, la historia de leyes y reglas religiosas de la Nueva Jerusalén, ambas vividas en Michoacán; los "tepiteños" de la gran capital; la cultura chicana de San Quintín, en Baja California; las muertas de Juárez, en Chihuahua, o los jotos de La Fogata de Mazatlán.
Los días de los "cholos" del West Side Kansas Street, en Zamora Michoacán; los linchamientos en Huejutla, Hidalgo; el sueño “American way of life” del Nuevo Chupícuaro, Guanajuato, o las negociaciones legislativas en el "Bronx" de la Cámara de Diputados.
"Voy a donde nadie va, esa es la manera de conocer México, siempre
buscando qué hay debajo del escenario (...) Ilustro algo más profundo del país a
través de seres humanos, gente común y corriente", dice el periodista especializado
en México .
Los notables cambios que México ha experimentado en los últimos años se reflejan inevitablemente en mucho de lo que escribe, dice el autor, "y así, finalmente llegué a interesarme en cada historia, no simplemente por su propio mérito, en
cuanto a lo que pudiera provocar en el interés humano, sino también por lo
que podía decir de México", apunta Quinones durante la presentación de su ejemplar,
editado ya en los Estados Unidos con muy buena aceptación.
El autor aclara que no busca notas donde arriesgue la vida, dice que camina con cautela y se
autodefine como un periodista cobarde.
Sin embargo, afirma, quiere "vivir la nota, no morir en el intento, y para ello es necesario acercarse a la gente, convertirse en su amigo, en alguien común para ellos".
A lo largo de su trayectoria como corresponsal, el autor ha discernido las desventajas de los medios escritos ante los electrónicos y por ello resalta más el valor de la escritura.
"No debemos competir en su propio terreno (de los medios electrónicos), debemos ir más allá de lo que nos muestran; resulta más interesante saber
los pormenores detrás de quién figura en la noticia que sólo saber la información vacía y sin contexto", agrega el reportero iniciado en los diarios de California y Washington, premiado en 1998, por su
serie de historias sobre la impunidad en México, con la beca Alicia Patterson, una de las más prestigiadas en el periodismo norteamericano.
"Tengo fe en que la gente lea historias con lecciones", concluye.
Sus reportajes sobre México han sido publicados en Los Ángeles Times,
Baltimore Sun, Houston Chronicle, San Francisco Crhonicle, LA Weekly,
Chicago Tribune Sunday Magazine, México Business Magazine y Latin Trade
Magazine; además de Milenio, Gatopardo, Expansión y Latin Trade, en
México.