MADRID, España, jul. 31, 2004.- La organización separatista vasca, ETA, cumple este 31 de julio, 45 años de mantener una guerra sin cuartel contra el Estado español, en busca de la independencia del País Vasco. La lucha independentista de ETA no sólo ha provocado decenas de muertos, heridos y una crisis de miedo entre la población, sino que también ha ocasionado estragos sociales y morales sin precedentes.
La agrupación terrorista pretende desestabilizar, atemorizar y someter a toda la población, en especial a los no nacionalistas, mediante los asesinatos y los atentados.
No obstante, las acciones terroristas de ETA, lejos de provocar un sometimiento de la población, que se siente atemorizada, ha estimulado una reacción de rebelión contra este tipo de terrorismo.
"PATRIA VASCA Y LIBERTAD"
La organización separatista ETA nace el 31 de julio de 1959, en plena dictadura de Francisco Franco (1939-1975), con el objetivo de lograr por la vía de la lucha armada la independencia del País Vasco (que comprende Guipúzcoa, Alava, Navarra y varias ciudades francesas). Surgida de un grupo de estudiantes que publicaba, en Bilbao, el boletín nacionalista y antifranquista "Ekin", su ideología se basaba en el anticapitalismo y el antiimperialismo. Sus siglas significan "Euskadi ta Askatasuna" (Patria Vasca y Libertad).
"Ekin" era el medio a través del cual los inconformes criticaban duramente al partido más grande de la zona, el Partido Nacionalista Vasco, PNV, un grupo católico y socialcristiano, que para los integrantes de "Ekin" era incapaz de efectuar modificaciones al orden imperante en ese momento, cuando gobernaba, apoyado por Estados Unidos, el dictador Francisco Franco.
Seis años después, hacia 1958, ya existían varios grupos "Ekin" en varias ciudades, pero finalmente estos deciden romper totalmente con la juventud del PNV y fundan ETA el 31 de julio de 1959, adoptando poco a poco la ideología marxista.
Existen contradicciones acerca de cuál fue el primer atentado del grupo, ya que no está clara la autoría de los primeros. Hay fuentes que señalan que el primero fue el asesinato con una bomba, en junio de 1960, de una niña en San Sebastián. Otras fuentes consideran que el primer ataque de ETA fue el intento fallido de descarrilar un tren de veteranos de guerra, en 1961.
Durante los primeros años de su existencia, los miembros de ETA comienzan a ser perseguidos por la policía; sin embargo las primeras acciones de los inconformes se reducen a colocar pequeños artefactos explosivos sin consecuencias graves, así como hacer pintas a favor de su movimiento.
"ASOCIACIÓN CLANDESTINA REVOLUCIONARIA"
Las bases de la agrupación se consolidan en mayo de 1962 durante la celebración de su I Asamblea, realizada en Bayona, Francia, donde se presenta como "Movimiento Revolucionario Vasco de Liberación Nacional".
Nueve años después de su fundación, el 2 de agosto de 1968, ETA perpetra su primer atentado de gran repercusión, asesinando al comisario Melitón Manzanas, jefe de la policía de San Sebastián y torturador franquista.
En 1970, varios miembros de ETA son juzgados y condenados a muerte pero la presión internacional hace que se conmute la pena, que ya había sido aplicada a otros miembros del grupo con anterioridad.
La acción más espectacular de ETA durante la dictadura fue el atentado, perpetrado en Madrid el 20 de diciembre de 1973, que costó la vida al almirante Luis Carrero Blanco, en ese entonces alto funcionario del gobierno.
Durante los años de decadencia de la dictadura franquista y mientras se daba el proceso de transición a la democracia española, ETA se dividió en dos grupos, uno mayoritario y uno minoritario. El primero aceptó una amnistía concedida por el gobierno a todos los presos etarras, ofreciéndoles abandonar la violencia e integrarse al partido político "Euskadiko Ezkerra", que luego se fusionaría con el Partido Socialista de Euskadi y el Partido Socialista Obrero Español. Sin embargo, la ETA minoritaria empezó a adoptar posiciones cada vez mas radicales y violentas.
TERMINA EL FRANQUISMO
Tras la muerte de Francisco Franco, en 1975, más de 500 militantes de ETA estaban encarcelados y muchos de sus dirigentes detenidos. No obstante, ni la amnistía general que liberó a muchos etarras presos, ni la llegada de un sistema democrático, ni la aprobación de un estatuto de autonomía para el País Vasco fueron suficientes para detener los atentados y los asesinatos del grupo. De lo contrario, entre 1978 y 1980 tiene lugar la etapa de más actividad, con un tercio de los cerca de 800 muertos que constan en su historia.
Entre los atentados más representativos de la década de los ochenta destacan: la bomba que mató a 12 guardias civiles e hirió a decenas en julio de 1986 y el ataque a un centro comercial de Barcelona, perpetrado en 1987, que dejó 21 muertos y 45 heridos, matando a familias enteras.
En 1989 realiza su primer ataque al sector judicial, asesinando a la fiscal Carmen Tagle, en Madrid. En 1991 ataca un dormitorio de la guardia civil, matando a nueve policías, y en 1990 provoca más de 50 muertes entre los organizadores de los Juegos Olímpicos de Barcelona.
En 1995 fracasa un atentado con coche bomba contra el entonces líder de la oposición conservadora, José María Aznar, que pronto sería elegido presidente del gobierno. También durante ese mismo año, la detención de tres miembros de ETA, que planeaban asesinar al rey Juan Carlos I, echa por tierra sus planes contra el monarca español.
El 10 de julio de 1997, el grupo secuestra a al militante del Partido Popular de Vizcaya, Miguel Ángel Blanco y amenaza con matarlo si el gobierno español no cumples sus exigencias. Seis millones de personas se manifiestan para exigir su liberación, pero al cabo de tres días ETA cumple su amenaza y desencadena masivas manifestaciones en su contra.
BREVE TREGUA
El 18 de septiembre de 1998, ETA declara una tregua o cese unilateral de sus acciones armadas y se inicia un proceso de diálogo con el gobierno español del Partido Popular, sin embargo durante los siguientes meses, las negociaciones no fructifican y finalmente, tras 14 meses de cese de hostilidades, la organización acusa al gobierno de “inflexible” y de no “querer dialogar”.
La madrugada del 28 de noviembre de 1999, el entonces presidente del gobierno español, José María Aznar era despertado con una noticia alarmante: La organización separatista vasca ETA anunciaba, el final de la tregua y amenazaba con una ola de atentados a partir de 3 de diciembre.
El comunicado de ETA decía: "El proceso que comenzó el año pasado está sufriendo un claro bloqueo y se está pudriendo", en alusión a la estrategia de las fuerzas nacionalistas firmantes del llamado Pacto de Lizarra de buscar la autodeterminación del País Vasco por la vía política.
"Y, en este contexto, ETA ha tomado la decisión de reactivar la lucha armada respondiendo al compromiso tomado en defensa de Euskal Herria (el País Vasco)", decía la misiva.
La última frase del mensaje no dejaba lugar a dudas: "A partir del 3 de diciembre de 1999 está en manos de ETA transmitir a los grupos operativos cuándo empezar a hacer las actividades".
Por su parte, el gobierno español acusa a ETA de haber declarado una "tregua trampa", que habrían aprovechado para rearmarse.
Pocas semanas después, el 21 de enero de ese año, ETA perpetra su primer atentado terrorista tras el final de la tregua y asesina en Madrid con un coche-bomba al teniente coronel Pedro Antonio Blanco.
Luego ocurrirían atentados como el del 6 de noviembre de 2001 en Madrid, que hirió a 65 personas, o atentados contra campos de fútbol o ciudades turísticas. Estadísticas recientes señalan que entre 1968 y el 2000, la ETA dio muerte a 810 personas.
TODOS LOS SECTORES EN LA MIRA DE ETA
Si bien, las acciones de ETA tras la ruptura de la tregua no han llegado a extremos como en los ochenta, cuando hubo casi cien víctimas mortales en un año, la escalada del terror, a partir del año 2000, es particularmente grave porque está dirigida a cada vez más sectores de la sociedad.
ETA ha matado tanto a militares y policías como a políticos, periodistas, empresarios y jueces, extendiendo el dolor a los más diversos puntos de la geografía nacional.
ETA tiene cierta infraestructura de respaldo en Francia, que incluye armas y campos de entrenamiento, así como algún comando operativo que cruza la frontera para cometer atentados en España.
La maquinaria de ETA requiere importantes cantidades de dinero para costear sus actividades, mantener su infraestructura y apoyar tanto a los etarras libres como a sus miembros deportados, refugiados o que han huido. En sus inicios, la banda terrorista logró financiarse mediante atracas a bancos, pero años después abandonó dicha práctica para centrarse en los secuestros y la extorsión a empresarios a través del "impuesto revolucionario".
Actualmente la agrupación cuenta con un entramado financiero que utiliza para blanquear el dinero que recauda mediante prácticas mafiosas e ilegales.
Los atentados del 11 de septiembre del 2001 contra Estados Unidos, representaron un duro golpe contra ETA, debido al endurecimiento de las medidas antiterroristas y el aumento de la coordinación de la policía internacional y el fin de la tolerancia que muchos gobiernos habían tenido hacia el grupo hasta entonces.
Así, cada vez se logra con mayor frecuencia, que la policía española frustre algunas de las acciones terroristas de ETA y las fuerzas de seguridad han conseguido decenas de detenciones que han mermado su fuerza.
El 11 de marzo del 2004, Madrid fue blanco de los peores atentados contra el territorio español. En ellos murieron más de 190 personas, y cerca de mil 400 resultaron heridas. En una primera reacción, el gobierno de José María Aznar culpó a la banda terrorista ETA de haber perpetrado los ataques. Sin embargo, un día después de estos, la agrupación de deslindó de toda responsabilidad y días después Al Qaeda reivindicaba la autoría de los mismos.
Actualmente la crisis provocada por ETA sigue vigente, pues los intentos de negociación de los gobiernos españoles con la banda terrorista no han tenido éxito.
Así, a 45 años de existencia, ETA sigue siendo una tarea pendiente para las autoridades españolas, que no han logrado frenar las actividades terroristas de la agrupación separatista.