CIUDAD DE MÉXICO, México, nov. 30, 2002.- El móvil fue el robo y los asesinos de la familia Narezo Loyola estaban drogados, infomó el procurador general de Justicia del Distrito Federal, Bernardo Bátiz.
Según el Procurador capitalino, esto se pudo saber porque el sobreviviente del multihomicidio de Tlalpan ya amplió su declaración.
"Estaban bajo los efectos de droga y se llevaron las tarjetas de crédito, el vehículo, dinero en efectivo, fue el móvil el robo", precisó Bátiz.
En su declaración, el sobreviviente afirmó que la familia Narezo Loyola ni siquiera opuso resistencia al robo.
"Y no hay revelación de datos ya muy singulares de cada una de las ejecuciones, fueron en el piso de arriba y él estaba abajo atado de manos y pies", agregó el titular de la PGJDF.
Este sábado comenzará la estrategia para cercar a los dos asesinos; la Procuraduría general de la República (PGR) y la Interpol los buscan sobre pistas seguras. Bátiz dijo que hasta hoy no han salido del país.
"Tenemos el seguimiento de donde han estado cobrando las tarjetas. También hemos tenido varias noticias y rumores que se van a entregar cuando menos Magaña, así que pensamos que es posible que pronto se detengan", comentó el Procurador.
Aunque del segundo asesino, aún se ignora la identidad.
El sobreviviente sólo conocía a Orlando Magaña, de niños eran amigos, pero el otro le resultó desconocido.
Las autoridades creen que Magaña se dedica a la venta de estupefacientes y ya tenía por lo menos un antecedente penal.