Evo Morales, un indio aymara cuyos máximos referentes son el presidente cubano Fidel Castro y la guatemalteca Rigoberta Menchú Tum, se convirtió este domingo 22 de enero del 2006 en el primer presidente indio en Bolivia. A sus 46 años, este campesino y sindicalista aimara ganó por mayoría absoluta las elecciones del 18 de diciembre, una victoria sin precedentes en la historia reciente boliviana.
El líder cocalero, quien sobrevivió a la pobreza y a la marginación del campo, había dicho que esperaría los resultados oficiales para proclamarse presidente electo de Bolivia, luego que su principal oponente, el ex presidente Jorge Quiroga, lo reconoció como ganador.
Amparada en una trayectoria de lucha en defensa de los indígenas, la candidatura del máximo dirigente del Movimiento al Socialismo (MAS) tuvo el apoyo de ese sector de la población, que representa 85 por ciento de los 8.8 millones de bolivianos.
A los 14 años, en un recorrido que realizó con su padre desde la localidad de Orinoca hacia la ciudad de Oruro en busca de alimento, debió recoger cáscaras de naranja que la gente arrojaba de un autobús y dijo que "nos parecía un manjar exquisito!".
El activismo político y social de Morales, quien ha encabezado decenas de marchas campesinas y bloqueos a carreteras en todo el país, ha puesto en jaque a los gobiernos y mantiene con los nervios crispados a la elite económica por su orientación nacionalista.
Este político y activista boliviano, hijo de Dionisio Morales Choque y María Mamani, nació el 26 de octubre de 1959, en Orinoca, poblado minero. Habla como lengua materna el aymara y como segundo idioma tiene el castellano.
Tras una infancia de extrema pobreza, que llevó a cuatro de sus seis hermanos a la muerte antes de cumplir dos años, Morales emigró, como lo hacen siete de cada 10 campesinos bolivianos, debido a una feroz sequía a principios de los 80 que asoló el agrícola altiplano boliviano.
"Somos siete hermanos, de los cuales vivimos sólo tres. Mis otros hermanos perdieron la vida de uno o dos años. Este es el término de vida que tienen las familias o los niños en las comunidades campesinas", recordó Morales en una entrevista.
La carrera política y social de Morales, quien se ha declarado como enemigo acérrimo de Estados Unidos y prometió convertirse en una "pesadilla" para ese país, se gestó en su paso por la escuela básica, pues "desde chico, me acuerdo, era organizador, era movilizador".
A principios de los años 80, el líder social emigró junto con su familia al este de Bolivia donde se dedicó a la agricultura, pero la falta de incentivos para cultivar los productos tradicionales hizo que su familia derivara a la siembra de plantas de coca.
Morales ha encabezado decenas de protestas y bloqueos en el país y logró, junto con otros grupos políticos, echar del poder a Gonzalo Sánchez de Lozada en octubre de 2003 debido a que éste incumplió el pedido social de nacionalizar los hidrocarburos.
Morales se ha opuesto en reiteradas ocasiones a los planes de erradicar los cultivos de hoja de coca porque considera que no le hacen mal a nadie y que la planta forma parte de la milenaria cultura aymara.
Fue electo miembro del Congreso en 1997 en representación de la provincias de Chapare y de Carrasco de Cochabamba, con 70 por ciento de los votos del distrito, y en enero de 2002 fue relevado de su banca legislativa debido a una acusación de terrorismo.
El gobierno lo sacó de esa forma de la jugada política debido a que Morales encabezó un alzamiento contra la erradicación de la hoja de coca, aunque el dirigente dijo que detrás de la acusación estuvo la mano de la embajada de Estados Unidos en Bolivia.
El dirigente cocalero, quien permanece soltero, se ha mostrado a favor de las políticas que aplican en sus respectivos países los presidentes de izquierda de América Latina: Fidel Castro (Cuba), Luiz Inácio Lula Da Silva (Brasil) y Hugo Chávez (Venezuela).
Cuando tenía 14 años, Morales fundó un equipo de fútbol en su comunidad, que se llamaba Fraternidad, del cual era capitán, el delegado e incluso en ocasiones arbitraba los partidos y para financiar la vestimenta y los balones debía trasquilar ovejas.
Se inició en la lucha a favor de los indígenas durante la dictadura de Luis García Meza (1980-1981) cuando asesinaron al líder socialista Marcelo Quiroga Santa.
A Morales, quien consolidó su carrera política al frente de combatiente movimiento indígena de Bolivia, le gusta jugar tenis y fútbol y es un apasionado de la lectura de libros sobre luchas sindicales e indigenismo.
"Puedo afirmar honestamente que soy honesto, que el MAS sigue siendo honesto, consecuente y humilde hacia los compañeros campesinos. Quizás alguna vez he sido un poco soberbio con los enemigos, a veces he observado eso", aseveró.
El luchador izquierdista, a quien le parece "extrañísima" la posibilidad de tener empleada doméstica y "sagradamente" lava sus calzoncillos y calcetines, afirma que en la vida "hay que ser consecuente con el pueblo, honesto y transparente".
Para Morales el peor político que ha tenido Bolivia es el fallecido Hugo Banzer Suárez, un militar y político boliviano que gobernó este país (1971-1978 y 1997-2001) y trataba a los cocaleros como narcotraficantes.
Morales aseguró que tiene una admiración profunda por la indígena guatemalteca y premio Nobel de la Paz 1992, Rigoberta Menchú Tum, quien sobrevivió a la represión del gobierno militar del general Efraín Ríos Mont (1982-1983).
Morales ha dicho que pugnará por la devolución al dominio del Estado de los recursos naturales, las millonarias reservas de gas y la realización de una amplia consulta para definir una Política Nacional de Energía.
Al llegar al poder, Morales echará abajo la política neoliberal que se ha ejercido en Bolivia las últimas dos décadas, ya que prometió "refundar" el país, lo que significaría sacar del poder a la actual clase política e imponer un nuevo modelo económico-social.