WASHINGTON, Estados Unidos, oct. 4, 2004.- La campaña electoral en Estados Unidos (EU), gana en emoción con la última encuesta que prevé un empate entre el republicano y presidente George W. Bush y el demócrata John Kerry, que este lunes defendieron sus opciones en Iowa y Nueva Hampshire. Según un sondeo difundido el domingo pasado por la empresa Gallup, Bush y Kerry están igualados con un 49 por ciento de apoyo entre los votantes probables, lo que confirma lo que ya señalaban otras encuestas: que el presidente perdió ventaja que tenía antes del debate del pasado jueves.
BUSH FIRMA REDUCCIÓN DE IMPUESTOS
Para recuperar posiciones, el presidente Bush firmó este lunes una prórroga por diez años a varias medidas de alivio fiscal que costarán a las arcas públicas cerca de 150 mil millones de dólares.
El presidente eligió la ciudad de Des Moines, en Iowa, para estampar su firma en el texto, ya aprobado por el Congreso, que recoge la cuarta bajada de impuestos desde su llegada a la Casa Blanca.
Como ejemplo, dijo, "si no hubiésemos actuado, una familia de cuatro personas con unos ingresos de 40 mil dólares tendría un aumento en sus impuestos federales de 900 dólares",
Según sus cálculos, 94 millones de estadounidenses pagarán una factura fiscal más baja el próximo año porque "dejaremos unos 50 mil millones de dólares en las manos de la gente que los ganó", añadió.
Bush subrayó que la extensión del recorte de impuestos, que en principio vencía a finales de este año, ayudará a la recuperación de la economía.
Pero éste es sólo un primer paso "esencial", según Bush, quien defendió que esta medida se convierta en permanente para evitar que dentro de unos años se pase la factura a los pequeños empresarios, granjeros y familias medias de EU.
Bush no mencionó en ningún momento a su gran rival, John Kerry, quien reiteradamente le ha acusado de mantener una política impositiva que favorece a los ricos en detrimento de los ciudadanos de a pie.
KERRY POLEMIZA SOBRE CÉLULAS MADRE
En tanto, el candidato demócrata John Kerry, volvió a lanzar duras críticas contra el presidente Bush, pero esta vez en relación con otro asunto polémico, la investigación con células madre, y le ha acusado de "sacrificar" la ciencia en favor de una ideología de extrema derecha.
Con fuerzas renovadas por los resultados de los sondeos, un Kerry mucho más incisivo tachó al presidente de "tozudo" por negarse a levantar las restricciones al uso de células madre en la investigación de enfermedades tan importantes como el cáncer, el Alzheimer o el Parkinson.
El actor Michael J. Fox, enfermo de Parkinson, le acompañó en este acto electoral para denunciar las restricciones impuestas por el Gobierno en agosto de 2001, cuando Bush limitó el uso de fondos federales solamente a unas pocas cepas de las células embrionarias existentes en ese momento.
A las críticas al presidente se sumó un grupo de 186 ex embajadores de EU que hizo público su apoyo al candidato demócrata y atacó duramente la política exterior de la actual Administración.
La incógnita sobre si se producirá o no ese cambio se mantiene en vísperas del segundo debate electoral, que celebrarán mañana, martes, en Cleveland, Ohio, los dos aspirantes a ocupar el "número dos" de la Casa Blanca, el vicepresidente Dick Cheney y su contrincante demócrata, John Edwards.