WASHINGTON, Estados Unidos, sep. 29, 2004.- La carrera presidencial en Estados Unidos aún no está decidida, a pesar de que muchas encuestas presentan a George W. Bush como favorito sobre John Kerry. A diferencia de países como México, la votación para presidente en Estados Unidos es indirecta.
Eso no significa que necesariamente gana el candidato que tenga más votos, sino el que consigue más delegados para integrar el Colegio Electoral, que es el que elige al Presidente.
Votan 538 delegados y gana quien obtenga más de 270 votos.
Cada estado tiene un número de delegados de acuerdo al tamaño de su población.
Todos los votos de un estado se le asignan al candidato que haya ganado la votación en ese estado.
De acuerdo al periódico The New York Times, de los 50 estados hay 41 que ya tienen definida su preferencia electoral, en estos estados Bush lleva ventaja con 257 votos, contra 181 votos de Kerry.
Sin embargo, hay nueve estados en los cuales la diferencia entre los dos candidatos es tan pequeña que estadísticamente no es posible determinar quién gana.
Con los resultados que presenta el New York Times y la empresa de opinión pública Zogby International, para que Kerry ganará la elección necesitaría obtener la victoria en los nueve estados hoy indecisos.
En cambio, Bush sólo necesitaría Florida para reelegirse, aun cuando Kerry ganara los otros ocho estados indecisos.
En este juego de probabilidades, Florida podría convertirse como hace cuatro años en el fiel de la balanza.
Un estado en que el Partido Demócrata sólo ha ganado tres veces en los últimos 40 años.