WASHINGTON, Estados Unidos, sep. 29, 2004.- Un dirigible sobrevoló el espacio aéreo de Washington para poner a prueba cámaras infrarrojas encargadas de detectar eventuales amenazas terroristas contra instalaciones del Gobierno de Estados Unidos. El aerostato, de más de 30 metros de largo e inflado con helio, sobrevoló el edificio del Pentágono, junto al río Potomac y varios sectores de la capital, incluyendo el edificio del Congreso.
Desplazándose lentamente sobre una zona en la que fueron prohibidos los vuelos de aeronaves desde los atentados del 11 de septiembre de 2001, el dirigible de color blanco era apenas visible entre las nubes de una tarde gris en Washington.
"Todo ha funcionado perfectamente", manifestó el comandante de la Marina Mike Giauque, uno de los encargados del proyecto.
El zepelín, que llevaba tres ingenieros a bordo, cuenta con equipo especial de vigilancia utilizados por las fuerzas militares estadounidenses en Irak y Afganistán, dijeron fuentes oficiales.
Aclararon que la decisión de sobrevolar Washington no se debió a que hubiese amenaza alguna sobre la capital del país.
Se trata, dijeron, de un proyecto para vigilar desde una plataforma de observación, como es el dirigible, más amplia que la que usan las fuerzas estadounidenses en esos dos países asiáticos.
Además, Giauque manifestó que, a diferencia de los aviones tripulados y no tripulados, el globo aerostático puede llevar una carga muy pesada y mantenerse en el aire durante al menos 24 horas sin problemas.
Un portavoz del Ejército señaló que el dirigible será probado sobre el espacio aéreo de la base del Cuerpo de Infantes de Marina en Quántico, Virginia, la bahía de Chesapeake y sobre un campo de aterrizaje del Fuerte Meade, en Maryland.