Haga clic aquí para ver la infografía de las Elecciones en EU CIUDAD DE MÉXICO, México, oct. 2004.- El fenómeno de la seguridad es un factor que, sin duda, siempre se ha mantenido latente en Estados Unidos cada cuatro años en que se llevan a cabo las votaciones para elegir al personaje que estará al frente de la nación más poderosa del mundo.
Cada vez que hay comicios electorales para renovar la presidencia de Estados Unidos, la Unión Americana se convierte en una nación blindada. Sin embargo, es un hecho que el próximo 2 de noviembre las normas de seguridad serán las más estrictas en la historia de las elecciones de Estados Unidos. Un importante suceso marca la diferencia con relación a los comicios de hace cuatro años para elevar el grado de vigilancia.
En el 2000, Estados Unidos todavía no era blanco de los peores ataques terroristas en toda su historia. A raíz de que la red terrorista de Al Qaeda, dirigida por Osama Bin Laden, atentó contra las torres gemelas de Nueva York, sede del World Trade Center (WTC); y contra el Pentágono, la alerta en la nación norteamericana ha pasado por diversas fases; es un hecho que la amenaza terrorista contra el país que dirige George W. Bush se mantiene latente, y el 2 de noviembre, día en que se lleven a cabo las elecciones presidenciales, de seguro es una fecha tentativa para el terrorismo.
Las autoridades estadounidenses tienen la dura tarea de garantizar unas elecciones seguras, de lo contrario, el abstencionismo podría convertirse en un arma de doble filo para la nación.
¿Pero, con qué tranquilidad podrá salir el electorado a emitir su sufragio?, si la propia batalla antiterrorista del presidente Bush es la que ha generado una oleada de atentados alrededor del mundo, a raíz principalmente de la invasión a Irak, en marzo del 2003.
Por un lado, el candidato demócrata John Kerry ha criticado la política antiterrorista del presidente Bush y promete que dará seguridad a la Unión Americana. Por otro lado, los republicanos, con el presidente Bush en busca de la reelección pretenden afianzar la confianza de los estadounidenses a través del lema “construyendo un mundo más seguro”, que lanzaron desde el arranque de la campaña rumbo a las presidenciales.
Pero en ambos casos, salir a votar el próximo 2 de Noviembre, es un hecho que no garantiza la seguridad de los electores.
EL 11-M, LATENTE EN EU
En marzo pasado, España se preparaba para las elecciones en las que se renovaría, o en su caso, se mantendría la jefatura del Gobierno español. Pero un suceso, que ya es de todos conocido, cambió drásticamente el rumbo electoral: los atentados en Madrid del 11 de marzo, tres días antes de las elecciones, que dejaron 191 muertos.
El 14 de marzo se llevaron a cabo los comicios; el impacto negativo lo recibió el derechista Partido Popular, a manos de José María Aznar, quien desde un principio apoyó al presidente Bush en la invasión a Irak. Aznar fue derrotado por el candidato del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), José Luis Rodríguez Zapatero, quien por cierto, siempre se opuso a la guerra en Irak; de hecho, apenas asumió el poder, ordenó la retirada de las tropas españolas de aquella nación árabe.
Lo que sucedió en España, es un claro ejemplo de lo que también podría pasar en Estados Unidos, si no se toman las medidas de seguridad necesarias. De seguro, el terrorismo internacional intentará influir en las elecciones de la Unión Americana, tal como lo hicieron en España, logrando su cometido.
Recientemente, el periódico The Khaleej Times, de Emiratos Árabes Unidos, sacó un artículo donde destaca que cada vez los terroristas están mejor organizados y utilizan tecnología sofisticada para sus ataques.
“Estos terroristas piensan que intensificando sus atentados de una forma organizada podrán influenciar el pensamiento de los estadounidenses y harán que gane el demócrata John Kerry, derrotando al presidente George W. Bush, ideólogo de la invasión a Irak”, señala en uno de sus párrafos el artículo de este diario árabe.
Sin embargo, otros reportes aseguran que ante una situación extrema de terrorismo, los estadounidenses, lejos de darle la espalda al Presidente, los más probable es que Bush tenga más votos a su favor.
Lo cierto es que el rechazo a la guerra en Irak y los pocos avances en las investigaciones sobre el 11-S, podrían significar el fracaso de Bush en su búsqueda por continuar en la Presidencia.
En primer debate que sostuvieron George W. Bush y John Kerry, los sondeos daban por ganador al demócrata; si los estadounidenses dan el voto de castigo a Bush y eligen a Kerry como nuevo Presidente, entonces podríamos hablar de un caso similar al de España.
El terrorismo y la seguridad nacional son sin duda temas que pueden ser claves para la elección de uno u otro candidato.
MÉXICO EN ALERTA
Desde que los atentados terroristas del 11 de septiembre del 2001 cimbraron el corazón de Estados Unidos, México se mantiene en alerta con relación al terrorismo. Sin embargo, esta situación no debe de causar sorpresa en territorio nacional, sobre todo, cuando se comparten alrededor de 3 mil kilómetros de frontera con la nación más poderosa del mundo.
Con la cercanía de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, se reforzó aún más la seguridad en la frontera entre México y la Unión Americana, pues existe el temor de que terroristas intenten ingresar al país de las barras y las estrellas antes de la elección presidencial del 2 de noviembre.
Algunos reportes de inteligencia de Estados Unidos revelan que la red terrorista de Al Qaeda busca atacar a la nación para interrumpir las elecciones. Los datos precisan que los terroristas pretenden cruzar a Estados Unidos por el lado mexicano, para lograr su cometido de boicotear los comicios.
Para evitarlo, agentes estadounidenses y mexicanos coordinan las inspecciones de las personas, automóviles y vehículos de carga, que pretenden cruzar la línea fronteriza.
Es en Tucson, Arizona donde se concentran la mayor cantidad de agentes de la Patrulla Fronteriza; esta zona es considerada como la de mayor tráfico de inmigrantes, por lo tanto, es mayor el temor de que algún terrorista se pueda infiltrar entre los indocumentados para llegar a los Estados Unidos.