Estados Unidos vuelve a ser el villano de todas las películas. Así lo pinta los medios de comunicación. Según éstos, en un nuevo desprecio a México el perverso Bush acaba de cancelar la fiesta del 5 de mayo.
Son ganas de hacernos las víctimas. El cinco de mayo celebra la latinidad de Estados Unidos; no tiene nada que ver con México. Los latinos son importantes, ya son la primera minoría, por encima de los afroamericanos: 37 millones de personas de los cuales 23 son de origen mexicano, por eso les festejan su poder económico y electoral; es el agosto de los bares que preparan margaritas.
Nadie pone en tela de juicio que el belicismo de Bush y sus halcones ha incrementado alarmantemente el anti-norteamericanismo, en el mundo y en México.
Pero de estar conscientes de su arrogancia e intenciones imperiales a volver al anti-norteamericanismo ramplón que hace de Estados Unidos la fuente de todos nuestros males hay un gran trecho.
Nuestro destino está ligado al vecino país. Hay que ser pragmáticos y buscar el interés común. un buen camino para destrabar la relación bilateral es seguir trabajando en lograr una frontera común y eficiente.