CIUDAD DE MÉXICO, México, jul. 28, 2002.- Un día después de este accidente, se registro otra tragedia aérea.
Un avión se estrello minutos después de haber despegado del aeropuerto de Moscú.
No llevaba pasajeros.
Solo viajaban sus 16 tripulantes.
14 murieron.
Dos azafatas sobrevivieron, aunque su estado de salud es grave.
Tatiana Moiseyeva y Arina Vinogradova, fueron rescatadas con vida, pero en estado grave de los restos calcinados del Iliushin-86, informó el ministerio de Situaciones de Emergencia.
Una de ellas fue ingresada en el hospital Bódkino y su estado "es plenamente satisfactorio", sin haber perdido la consciencia, dijo el doctor Vladímir Kirichenko.
La segunda azafata "también está viva y actualmente se encuentra en reanimación" en la unidad de cuidados intensivos, dijeron fuentes del hospital Sklifosovski donde fue internada.
Pero los tres accidentes de aviones rusos en poco más de 24 horas tiñeron de luto los dos países más poblados de la antigua URSS y volvieron a poner sobre el tapete su seguridad aérea.
Al menos 83 personas perecieron, entre ellas siete niños, y otras 199 resultaron heridas, 23 de gravedad, al precipitarse envuelto en llamas sobre los espectadores un S-27 de la Fuerza Aérea en el curso de un festival de acrobacia aérea el sábado en Lvov, en Ucrania.
Fue la mayor catástrofe aérea en los diez años de independencia de Ucrania y también el mayor desastre de la historia en el curso de una exhibición aérea, tras la muerte de 70 personas en 1988 en la base norteamericana de Ramstein, en Alemania.
Al hacer una pirueta, el Su-27 rozó con la pista, con otro avión o con un árbol y los pilotos perdieron el control, aunque pudieron salvar la vida al accionar el mecanismo de eyección.
De madrugada, un segundo siniestro causó la muerte del piloto de un caza Su-25 al estrellarse por causas desconocidas en el aeródromo militar de Zaporozhie, al sureste ucraniano.
El Su-25 realizaba su primer vuelo de prueba tras ser sometido a revisión cuando sufrió el accidente por causas desconocidas, informó el ministerio de Situaciones de Emergencia.
El presidente ucraniano, Leonid Kuchma, interrumpió su veraneo en Crimea para volar a Lvov y "tomar decisiones rápidas", destituyó al comandante en jefe de las Fuerzas Aéreas, general Víctor Strélnikov, y decretó un día de luto nacional para el lunes.