El Papa presidió este miércoles en la colina romana del Aventino la tradicional procesión penitencial de apertura de los ritos litúrgicos de la Cuaresma y ofició la misa de las Cenizas. En la foto, Benedicto XVI impone el signo de la cruz.
El ayuno es un arma espiritual para combatir el mal, las malas pasiones y los vicios: Benedicto XVI.
Los 40 días, que dura la Cuaresma, es el tiempo que marca la iglesia para la conversión del corazón. En fotografía se aprecia a una mujer que recibe la ceniza en la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.
Antiguamente los judíos acostumbraban cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio y los ninivitas también usaban la ceniza como signo de su deseo de conversión. En la Catedral de San Patricio, en Nueva York, el diácono Jeffrey Trexler impone la señal a los fieles.
El Papa dijo que la Cuaresma ‘es una peregrinación personal hacia la conversión’. En la foto se observa al sacerdote nigeriano, Antonio Okolo.
La imposición de ceniza tiene como fin recordar que todo lo material se acaba, y al final de nuestra vida, sólo nos llevaremos aquello que hayamos hecho por Dios. En Hyderabad, India, una mujer es marcada por la señal de la cruz.
Las cenizas se confeccionan a partir de la quema de los ramos del ‘Domingo de Ramos’, del año anterior. Al Sur de Manila, en Filipinas, también se llevó a cabo la tradición.
Al momento de imponer la ceniza el sacerdote dice: ‘Arrepiéntete y cree en el Evangelio’ (Cf Mc1,15). ‘Acuérdate de que eres polvo y al polvo has de volver\" (Cf Gén 3,19). El presidente colombiano, Álvaro Uribe recibió la imposición de la cruz.