Se registran las peores nevadas en el centro y sur de China, en medio siglo. Más de 1.7 millones de personas han sido evacuadas.
Cifras oficiales hablan de 60 muertos, pero medios locales reportan 80 a causa de las tormentas de nieve, que además provocan caos en trenes y carreteras, así como graves pérdidas económicas.
En Beijing, las autoridades anunciaron la creación de un centro de emergencia para asegurar el abastecimiento de petróleo, alimentos, carbón y electricidad a las zonas afectadas.
Se prevé que las tormentas y las bajas temperaturas continúen durante los próximos diez días, lo que implica que el caos se prolongará durante las festividades del Año Nuevo chino, el 7 de febrero, que es la principal celebración en el país.
Miles de personas permanecen bloqueadas en las estaciones de trenes, como la de Cantón, donde unos 800 mil pasajeros esperan desde hace varios días para tomar un tren.
El caos se extiende a todos los aspectos de la sociedad, con más de 105 millones de afectados.
En el sector agrícola y ganadero, además de la destrucción de cuatro millones de hectáreas de cultivo, han muerto 14,35 millones de aves de corral, 874 mil cerdos, 85 mil vacas y 459 mil corderos.
La situación también es grave en el sector energético, ante la escasez de carbón para calefacción y electricidad, debido a la falta de trenes para transportarlo y al hecho de que muchas minas están cerradas en estas fechas festivas.
El problema energético llevó al presidente chino, Hu Jintao, a viajar a minas en las localidades de Datong y Qinhuangdao, en el norte del país, para pedir a los mineros que sigan extrayendo carbón por el bien de la economía nacional.
En estos días, que otros años están casi paralizados en lo informativo debido a las fiestas, no hay otra cosa en la prensa que datos sobre las nevadas, mientras la propaganda llama a toda la población a ayudar en la crisis.
La televisión central china anunció que este año la gala de 'Nochevieja', para dar la bienvenida del Año de la Rata, estará especialmente dedicada a la crisis climática y homenajeará a los cientos de miles de personas que ayudan a los afectados.
Un millón de policías, 250 mil soldados del Ejército y 770 mil paramilitares y reservistas trabajan para llevar ayuda humanitaria a los afectados, reducir los kilométricos embotellamientos.
En los aeropuertos la situación es similar, con decenas de miles de pasajeros en tierra y más de 3 mil 200 vuelos cancelados.
Aunque China no ha pedido ayuda internacional, empiezan a llegar las muestras de solidaridad desde el extranjero.