LIMA, Perú, ago. 2, 2001 .- La justicia peruana lanzó este jueves una orden de detención internacional contra el ex presidente Alberto Fujimori, refugiado en Tokio, tras declararlo "reo ausente" al no haberse presentado a declarar en el proceso judicial que le sigue un tribunal en Lima por el delito de abandono del cargo.
Fujimori fue declarado "reo ausente" según una resolución firmada por el vocal José Luis Lecaros que dispuso su captura a nivel internacional para someterlo a un debido proceso y determinar su situación legal.
El ex mandatario fue destituido por el Congreso en noviembre pasado luego que intentara en vano renunciar mediante una carta enviada desde Tokio por fax al parlamento, quien descartó discutirla y procedió a removerlo del cargo acusándolo de "inmoralidad permanente" y abandono de sus funciones.
El vocal supremo Lecaros leyó la resolución ante la prensa y justificó su decisión ante el silencio mantenido por Fujimori al no responder cuatro sucesivos exhortos que la justicia peruana le mandó a Tokio, utilizando a la cancillería peruana como conducto para que lo haga llegar a su similar japonesa.
"Corresponde a Japón disponer la extradición y a la cancillería del Perú hacer las gestiones necesarias. El poder judicial va a cumplir con pedir la extradición", afirmó.
La resolución judicial nombró un abogado de oficio para Fujimori que lo represente. El vocal detalló que el "tribunal se reserva la sentencia hasta que Fujimori se presente" a dar su declaración "porque nadie puede ser condenado en ausencia".
Fujimori fue destituido el 21 de noviembre del año pasado, cuando se hallaba en Tokio en escala de regreso de Brunei, adonde participó en una cumbre presidencial del Foro Económico Asia-Pacífico.
El pedido de captura está vinculado exclusivamente a la denuncia de abandono del cargo por la que ya fue acusado por el Congreso. De ser hallado culpable podría ser condenado a dos años de prisión.
La extradición podría tropezar con varias dificultades pues no existe tratado de extradición entre Lima y Tokio. Además, Fujimori está protegido por su nacionalidad japonesa, que le fue otorgada en diciembre pasado. Por tradición, Japón no entrega a otros países a sus connacionales requisitoriados por la justicia.
La eventual solicitud de extradición peruana sería rechazada por Japón habida cuenta que la legislación japonesa no penaliza como delito el abandono de un cargo. Perú no ha podido armar hasta ahora un sólido expediente para pedir la extradición de Fujimori al no encontrar pruebas que lo vinculen con la organización mafiosa de su ex mano derecha Vladimiro Montesinos, su poderoso jefe de los servicios secretos.
La mayoría de las acusaciones de enriquecimiento ilícito contra Fujimori son elaboradas en base a conjeturas de la prensa, como lo reconoció el ex canciller peruano y ex secretario general de Naciones Unidas, Javier Pérez de Cuéllar.
Sobre Fujimori pende todavía una denuncia constitucional del Congreso por presunta implicancia en abusos a los derechos humanos en los casos de la masacre a manos de un escuadrón paramilitar conocidos como "Barrios Altos" y "La Cantuta", en los que murieron un total de 26 personas.