LIMA, Perú, sep. 5, 2001.- (AP) Una subcomisión parlamentaria iniciará
investigaciones sobre denuncias de esterilizaciones forzadas, que
según un informe, sufrieron 300 mil mujeres de zonas pobres del
Perú, como parte de un programa de control de la natalidad del
gobierno del destituido presidente Alberto Fujimori.
El presidente de la Comisión de Salud del Congreso, el
legislador Julio Velarde, informó que ha designado un subgrupo de
trabajo para que investigue las 110 mil denuncias recibidas hasta
el momento, y que se espera se incrementen debido a que las
personas afectadas han perdido el temor de acudir a las autoridades
y denunciar los hechos.
El tema de las esterilizaciones forzadas originó una fuerte
polémica en 1997, entre las autoridades gubernamentales, la
oposición, la Iglesia, activistas de derechos humanos, y grupos
feministas, luego que se conocieron denuncias de que el gobierno
coercionaba u ofrecía regalos a las mujeres pobres para que acepten
ser esterilizadas.
Pero el gobierno desestimó las denuncias y nunca se realizó una
real investigación.
Velarde sostuvo que existen indicios suficientes para reabrir el
caso, puesto que existe un informe de la Defensoría del Pueblo que
da cuenta de la realización de 300 mil esterilizaciones forzadas
entre 1996 y 2000, durante el segundo gobierno de Fujimori.
El legislador Héctor Chávez, uno de los miembros de la
subcomisión que investigará el tema, dijo el miércoles que el
programa de esterilizaciones "ha sido un perjuicio grande para el
país".
"Vamos a tener que viajar por todo el país, recoger la
información en los lugares donde se han efectuado con mayor
incidencia estos lamentables procesos en los que hay una
responsabilidad grande del poder político", dijo Chávez en
entrevista con una emisora.
El ministro de Salud, Luis Solari, dijo recientemente que su
despacho había encontrado un documento con inscripciones
manuscritas pertenecientes a Fujimori que demostraba que éste
estuvo involucrado directamente en las prácticas de esterilización.
Fujimori actualmente vive en Japón, amparado en su recientemente
adquirida nacionalidad japonesa, mientras afronta aquí varias
investigaciones por presuntos delitos en el ejercicio de su cargo,
como enriquecimiento ilícito y violaciones a los derechos humanos.
Las denuncias de esterilizaciones señalaban que las autoridades
imponían al personal de salud de poblaciones rurales determinadas
metas sobre número de esterilizaciones a realizar.