WASHINGTON, Estados Unidos, oct. 26, 2001 (AFP) - El presidente de Paquistán Pervez Musharraf se opone a los bombardeos de Estados Unidos contra Afganistán durante el mes
sagrado musulmán del Ramadán porque podría alimentar la oposición a la guerra que encabeza de Washington, dijo en una entrevista transmitida el viernes en Estados Unidos.
"Personalmente, estaría en contra de eso ( los bombardeos durante el Ramadán) porque esto le daría una excusa a todos a aquellos que están en contra de las acciones en Afganistán (...) para elevar sus voces", en contra de la campaña de bombardeos, dijo Musharraf en una entrevista transmitida por la cadena ABC.
El Ramadán comienza el 17 de noviembre y se festeja el noveno mes de año lunar de los musulmanes, quienes en ese lapso observan un riguroso ayuno diurno total.
Musharraf lamentó el elevado número de bajas civiles causadas por los bombardeos.
"Ha habido (...) un poco de excesivos daños colaterales que necesitan ser revisados", dijo añadiendo que si es revisada, la campaña de Estados Unidos estaría cerca de "la obtención de sus objetivos militares", dijo.
Musharraf evitó referirse a la estrategia militar de la campaña militar aliada.
"Como militar, sería injusto que la comentara a menos que yo conociera los planes operativos", dijo.
"Doy mis opiniones sobre los objetivos estratégicos global y los objetivos intermedios, pero no he estado involucrado en los planes para nada", dijo Musharraf.
Los llamados se multiplican en los países árabes y musulmanes para que Estados Unidos detenga las operaciones militares en Afganistán -donde se supone está refugiado el fundamentalista Osama Bin Laden- durante el Ramadán, advirtiendo que no hacerlo podría provocar disturbios en algunos países.
El secretario de Estado, Colin Powell dijo el miércoles en una conferencia de prensa brindada junto al secretario de Relaciones Exteriores británico, Jack Straw: "Somos sensibles al Ramadán, pero no podemos permitir que ese sea el único (factor) determinante al decidir si continuamos nuestras acciones militares".
El jefe de la diplomacia estadounidense señaló que el Ramadán, que este año se inicia a mediados de noviembre, coincidirá con el inicio del duro invierno afgano y hará más difíciles las operaciones contra el extremista islámico Osama Bin Laden y el régimen talibán que controla la mayor parte del país.