LA HABANA, Cuba, ene. 30, 2002.- (AFP) Cuba replicó duramente este miércoles la posición expuesta la víspera en Washington por la cancillería argentina de votar por una
condena a La Habana en la próxima sesión de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, y calificó la política exterior de Buenos Aires como de "lamebota" del gobierno del presidente George W. Bush.
"La crisis económica, política y social de Argentina continúa profundizándose, mientras el Canciller de ese país viajó a Washington para plegarse a las exigencias de la administración norteamericana, incluyendo entre las monedas de cambio el ataque abyecto y bochornoso a Cuba", denuncia en su portada el diario oficial Granma.
El artículo anuncia la realización para esta jornada de una "Mesa Redonda Informativa", que será transmitida por radio y televisión a todo el país, "sobre la crisis argentina y la política lamebota de la Cancillería de ese país".
La severa reacción del gobierno del presidente Fidel Castro se produce 24 horas después que el canciller argentino, Carlos Ruckauf, se reuniera en Washington con su homólogo norteamericano, Collin Powell, en busca de apoyo político para sortear la profunda crisis económica y social por la que atraviesa el país sudamericano.
En ese encuentro se discutió sobre "la defensa de los derechos humanos del pueblo cubano" y Buenos Aires anticipó que votaría a favor de una condena al gobierno de Castro en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, que se reunirá en Ginebra en abril próximo, según dijo el secretario de relaciones económicas de la cancillería argentina, Martín Redrado.
"Se habló de un trabajo en conjunto y de una visión conjunta de respeto de los derechos humanos del pueblo de Cuba (...) de la sanción a la única dictadura que hoy queda en América Latina y de, por supuesto, trabajar para que el pueblo cubano sea libre", precisó el funcionario al informar los temas tratados por los cancilleres.