CIUDAD DEL VATICANO, Roma, sep. 18, 2002.- El papa Juan Pablo II saludó este miércoles las manifestaciones de "buena voluntad" del presidente iraquí, Saddam Hussein, e invitó a los dirigentes del mundo entero a "escucharlas".
"En los últimos días, luego que vientos de guerra amenazaran con trastornar toda la región de Medio Oriente, recibimos la buena nueva de la posibilidad de una reanudación de la colaboración de Irak con la comunidad internacional", declaró el soberano pontífice durante su audiencia general.
"Los exhorto a continuar orando para que el Señor ilumine a los dirigentes de las naciones, apoye las manifestaciones de buena voluntad y lleve a la humanidad, ya afligida por tantos males, hacia una coexistencia libre de guerra y violencia", pidió, dirigiéndose a unos siete mil peregrinos congregados en la Plaza de San Pedro.
El Vaticano se pronunció a comienzos de septiembre contra cualquier
intervención militar unilateral contra Irak.
"Si la comunidad internacional juzgara oportuno y proporcionado recurrir a la fuerza, esta decisión debería ser adoptada en el marco de las Naciones Unidas", afirmó entonces el ministro de Relaciones Exteriores del Vaticano, monseñor Jean Louis Tauran, en entrevista concedida al diario católico italiano Avvenire.
En caso contrario, "ello significará imponer la ley del más fuerte", subrayó.
La posición del Vaticano "es privilegiar siempre el diálogo, no aislar nunca a un país o a un gobierno, de manera que sea posible recordar con más eficacia sus deberes a quienes infrinjan las reglas del derecho internacional".
En su discurso previo, el pontífice expresó su "certeza" de que Dios gobierna el universo y que, por lo tanto, el hombre "no está abandonado a las oscuras fuerzas del caos o de la casualidad".
Presentes en la sala había peregrinos de todo el mundo, que entonaron cantos y vivas. Entre ellos había fieles de las diócesis mexicanas de Ecatepec y Hermosillo.
"Saludo a los fieles de lengua española, en especial a los peregrinos de Ecatepec y Hermosillo, de México", concluyó el Papa.