CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, dic. 13, 2002.- El Papa Juan Pablo II instó este viernes a la comunidad internacional para que se movilice a favor de la paz en todos los continentes y el desarrollo de los países pobres.
El pedido del Pontífice fue hecho en ocasión de la audiencia concedida a los nuevos embajadores ante la Santa Sede de Sierra Leona, Jamaica, India, Ghana, Noruega, Ruanda y Madagascar, quienes presentaron sus cartas credenciales.
"De nuevo lanzo un llamamiento a la comunidad internacional para que se aborde, lo más rápido posible, el doble problema de la repartición de la riqueza del planeta y el de una asistencia técnica y científica equitativa para los pobres, lo que constituye un deber para los países ricos", afirmó el Papa.
En su discurso, Juan Pablo II sostiene que "la paz es uno de los bienes más preciosos para las personas y para los Estados" y que debe ser "un deber para todos" garantizarla, porque ella "no representa una señal de debilidad sino de fuerza", dijo.
"La paz se logra respetando el orden internacional y el derecho internacional, que deben ser las prioridades de todos aquellos que tienen a su cargo el destino de las Naciones", subrayó el Papa.
Para "resolver los conflictos en los diferentes continentes hay que tener en cuenta el valor primario de las acciones comunes y multilaterales", añadió.
"La pobreza pesa hoy en día de manera alarmante en el mundo, pone en peligro los equilibrios políticos económicos y sociales", aseguró el jefe de la Iglesia Católica, quien pidió que se reconozca a toda persona "el derecho a lo necesario y a beneficiarse de una parte de la riqueza nacional".
El Pontífice señaló que para lograr el desarrollo de un país es necesario sobre todo fomentar "la formación, en todos los sectores".