CIUDAD DEL VATICANO, Vaticano, dic. 21, 2002.- El Papa Juan Pablo II lamentó este
sábado la continua amenaza del terrorismo y el costo en vidas de las guerras "olvidadas" del mundo durante su mensaje anual a los funcionarios vaticanos.
El Pontífice citó los actuales conflictos y los que amenazan con estallar al hablar sobre la Iglesia católica en 2002 ante la Curia Romana, el órgano administrativo del Vaticano que ayuda a gobernar a Juan Pablo II.
"La situación en Tierra Santa sigue siendo representativa, pero otras guerras 'olvidadas' no son menos devastadoras", dijo el Papa. "Además, el terrorismo continúa cobrando muchas víctimas y hace excavar nuevas trincheras".
Fue el segundo mensaje de paz emitido por el Pontífice durante esta temporada de navideña.
A comienzos de semana, el Papa dio a conocer el mensaje preparado par El Día Mundial por la Paz, de la Iglesia Católica, del próximo 1 de enero, en el que lamentó el estancamiento político en Oriente Medio y la falta de respeto a los derechos humanos en la región.
"¨Cómo podemos abandonar la esperanza de que los corazones se abran, sobre todo los corazones de los jóvenes, para abrazar los valores con los que construir un futuro y una paz duradera?", señaló el sábado Juan Pablo II.
El Pontífice también condenó la destrucción del medio ambiente e hizo énfasis en una declaración conjunta que firmó en junio, junto con el líder espiritual de la Iglesia ortodoxa, el patriarca ecuménico Bartolomé I, quien dijo que la protección del medio ambiente es un deber "moral y espiritual de todos".
Juan Pablo II no mencionó en sus comentarios el escándalo de los abusos sexuales que ha conmocionado a la Iglesia Católica en Estados Unidos este año, y que ocasionó la renuncia, la semana pasada, del cardenal de Boston Bernard Law.
El cardenal Joseph Ratzinger, director del organismo supervisor del Vaticano y también decano del Colegio Cardenalicio, no mencionó el escándalo durante los comentarios hechos al Papa en representación de los cardenales.
Ratzinger dijo solamente que fue un año en que "hemos podido recibir con gratitud los signos de Dios, pero también hemos experimentado el poder del pecado, que amenaza al hombre y al
mundo".
Por otra parte, el Vaticano anunció un ligero cambio de planes en la forma en que tradicionalmente el Pontífice envía su mensaje navideño, conocido como "Urbi et Orbi" ("A la ciudad y al Mundo).
El discurso normalmente es pronunciado por Juan Pablo II desde el balcón central de la Basílica de San Pedro, pero este año lo hará desde la plaza que está frente a la basílica, debido a que unas escaleras cercanas al balcón están siendo remodeladas, dijo el
vocero papal, Joaquín Navarro Valls.