WASHINGTON, Erstados Unidos, mar. 13, 2003 .- El presidente estadounidense George W. Bush renovó este jueves las sanciones que prohiben a las empresas y ciudadanos estadounidenses realizar negocios petroleros con Irán, mencionando la "amenaza extraordinaria e inusual" que representa Teheran, anunció la Casa Blanca.
Bush acusó a Irán de "apoyar al terrorismo internacional, esforzarse por socavar el proceso de paz en Medio Oriente y adquirir armas de destrucción masiva".
La medida del gobierno estadounidense -que extendió por un año más las sanciones impuestas incialmente por Bill Clinton el 15 de marzo de 1995- surge en momentos en que aún está fresca la tensión entre Washington y Teherán por el programa de armas nucleares de Irán.
Por su lado, el secretario de Estado Colin Powell dijo ante un Comité del Congreso que Irán encubre un programa de armas nucleares bajo el disfraz de proyectos de uso pacífico de energía atómica.
"Estamos muy preocupados por los esfuerzos de Irán de disponer no sólo de energía atómica sino de usar la infraestructura necesaria para esa energía con el propósito de producir armas nucleares", dijo.
Agregó que Washington no ha lanzado ningún ultimátum a Irán a fin de que ponga fin a esas actividades pero advirtió que Teherán está al tanto de la preocupación de Estados Unidos.
"Le hemos hecho saber a los iraníes y a quienes los apoyan que consideramos irresponsables sus esfuerzos para el desarrollo nuclear y de misiles" dijo.
Powell pareció aludir a Rusia que asesora a Iran en materia nuclear y ha sido criticado por ello severamente criticada por Estados Unidos.