CRAWFORD, Estados Unidos, abr. 17, 2003.- La Casa Blanca instó el jueves a la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas a que expulse a Cuba del foro.
"No se debería permitir que ningún país esté sentado en la Comisión de Derechos Humanos si adrede y de manera constante socava el espíritu y propósito de la comisión", dijo la portavoz Claire
Buchan en una declaración.
La mayor parte de los 53 miembros de la comisión, dejan sus lugares después de tres años, pero Cuba ha sido capaz de usar sus influencias diplomáticas, especialmente entre los países del Tercer Mundo, para mantener su escaño casi de manera permanente.
Cuba tiene asegurado su lugar en la comisión para los próximos años, según dijeron funcionarios.
La declaración de la Casa Blanca fue difundida poco después que la Comisión, en su reunión anual en Ginebra, aprobó una resolución en la que instó a Cuba a que permita la visita de un inspector de derechos humanos de la ONU.
A pesar de los esfuerzos estadounidenses, la comisión descartó una enmienda que expresaba una gran preocupación y criticaba a la isla por la detención y condena de opositores políticos, además de pedir por su libertad.
Buchan dijo que Estados Unidos "continúa profundamente preocupado por el destino de ciudadanos cubanos que han sido injustamente arrestados, enjuiciados y sentenciados por los
crímenes de decir lo que piensan, discutir y buscar una alternativa a 44 años de represión y miedo".