LA HABANA, Cuba, abr, 18, 2003.- Cuba negó hoy que México y Chile tuvieran motivos para apoyar una resolución sobre la isla ante la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra y rechazó precisar las consecuencias de ese hecho para las relaciones bilaterales.
El canciller Felipe Pérez Roque dijo este viernes que su país se siente "ofendido" por los votos mexicano y chileno en favor del texto que solicitó el envío a la isla de un representante del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de Naciones Unidas (ONU).
En su opinión "no existe una razón siquiera que justifique que el gobierno de México, que el gobierno de Chile, apoyen una resolución que implante un monitoreo sobre la situación interna de
Cuba".
En rueda de prensa, el jefe de la diplomacia cubana se quejó de que eso no ocurre contra ningún otro país de la región donde, aseguró, hay violaciones de los derechos humanos, "incluidos México
y Chile".
Tampoco cuando en América Latina "ningún país ha levantado su voz para condenar las violaciones de derechos humanos en Estados Unidos, incluso de manera especial contra migrantes mexicanos y de otros países".
Insistió en que La Habana obtuvo una "resonante victoria moral" ante la Comisión de Derechos Humanos al no lograrse una condena explícita sobre la situación de las garantías individuales en Cuba, pero rechazó la resolución restándole "la más mínima justificación".
La Comisión aprobó la víspera en Ginebra, por 24 votos en favor, 20 en contra y nueve abstenciones, un proyecto de resolución moderado tras desaprobar una moción de Costa Rica que condenaba los recientes juicios de disidentes y los fusilamientos de tres secuestradores.
Por América Latina votaron en favor de la resolución Chile, Costa Rica, Guatemala, México, Paraguay, Perú y Uruguay.