LA HABANA, Cuba, abr. 24, 2003.- El presidente uruguayo, Jorge Batlle, quien la víspera formuló fuertes críticas contra el gobierno de Fidel Castro, fue acusado este jueves de "servilismo" hacia Estados Unidos y de ser "un androide al servicio del imperialismo", en un editorial publicado en el diario oficial cubano Granma.
"Lo han calificado de lamebotas, lacayo, siervo, perro faldero, pero no hay modo alguno de llegar a la realidad con esos términos", señala el artículo al fustigar las declaraciones hechas por Batlle en los jardines de la Casa Blanca y luego a la cadena televisiva CNN, en Washington, donde se encuentra en visita oficial.
El mandatario uruguayo calificó de "asesino" a Castro por la ejecución el 11 de abril pasado de tres secuestradores de una embarcación de pasajeros, condenados en La Habana tras ser sometidos a juicio sumario y justificó la guerra en Irak, encabezada por Estados Unidos sin el consenso de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Batlle sostuvo que la ONU era "un mecanismo vetusto" para dar respuestas a las exigencias del Siglo XXI y que Washington había actuado contra Saddam Hussein sin ánimos colonizadores, como sostienen sus detractores.
El jefe de Estado uruguayo "llegó al colmo de lo que se podría alcanzar al declarar su apoyo total al gobierno del (presidente norteamericano George W.) Bush y a su política de masacre de civiles en Irak", afirma el editorial de Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba (único).
"Como corona del servilismo, (Batlle) dijo que Estados Unidos no tiene colonias ni las quiere. Da la impresión de que cuenta también con mala memoria", subraya el la nota tras poner como ejemplo de lo contrario a Puerto Rico, jurídicamente un Estado asociado a Estados Unidos.
La Habana y Montevideo rompieron relaciones a nivel de embajadas el 24 de abril de 2002, después de que Uruguay auspiciara una moción sobre Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en Ginebra, solicitando la supervisión en la isla del Alto Comisionado para Derechos Humanos de la ONU.