LA HABANA, Cuba, abr. 25, 2003.- El presidente de Cuba, Fidel Castro, acusó este viernes al gobierno estadunidense de George W. Bush y al exilio cubano en Miami de encabezar una conspiración en su contra.
Castro se deslindó de responsabilidad en la reciente ejecución de tres secuestradores de una lancha y las duras condenas a decenas de disidentes, pues afirmó "fueron consecuencia de una conspiración urdida por el gobierno de Bush y la mafia terrorista de Miami".
En su primer discurso televisivo desde las ejecuciones, efectuadas el 11 de abril, el mandatario cubano calificó a los disidentes detenidos como "mercenarios que traicionan a su patria a cambio de privilegios y del dinero que reciben de Estados Unidos".
Justificó la aplicación de "la pena capital a delincuentes comunes, que con una pistola y cinco armas blancas secuestraron una embarcación de pasajeros en la Bahía de La Habana", al reiterar que todo es consecuencia de las acciones ordenadas desde Washington.
Castro enfatizó que "a las autoridades de La Habana no se les puede pedir responsabilidad alguna" sobre los fusilamientos ni las condenas a prisión dictadas a los disidentes en las últimas semanas.
La ola de detenciones, incluso de periodistas independientes, motivaron severas críticas internacionales contra su gobierno, que fue condenado la semana pasada por violaciones de garantías individuales en la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas.