BASE DE CUATRO VIENTOS, España, mayo 3, 2003.- Los cientos de miles de jóvenes congregados en el aeródromo de Cuatro Vientos, al suroeste de Madrid, vitorearon y aplaudieron este sábado la llegada del Papa Juan Pablo II al recinto.
Desde su salida de la Nunciatura Apostólica en Madrid, donde previamente había recibido al jefe del Gobierno español, José María Aznar, el Santo Padre se ha visto acompañado a lo largo de todo el recorrido -de 8.5 kilómetros- hasta la base
de Cuatro Vientos, por los saludos de miles de madrileños.
Apostados en los márgenes de las calles recorridas por el papamóvil, los madrileños con banderolas, cintas con los colores blanco y amarillo del Vaticano, y pancartas con el lema de la visita "sereis mis testigos", saludaron el paso de Juan Pablo II.
Su entrada al recinto de la base aérea, donde las primeras horas de la mañana cientos de miles de jóvenes se congregan para asistir a su encuentro con el Papa, fue recibida con una salva de aplausos y vítores por los jóvenes.
Muchos de ellos, enarbolando banderas de distintos países como una de México,
acompañaron el recorrido del Papamóvil por todo el recinto, corriendo al lado del Papa, al que todos querían ver.
El Pontífice se demoró en recorrer la base aérea para tratar de ver a la mayor parte de los jóvenes congregados en un ambiente festivo en este aeródromo, antes de dirigirse hacia el gigantesco escenario de 100 metros de largo desde el que se dirigirá a los jóvenes.
Entre los invitados al acto se encuentran el heredero de la Corona española, el príncipe Felipe, junto con sus hermanas, las infantas Elena y Cristina y sus cónyuges, quienes también fueron aplaudidos sonoramente a su llegada a la base de Cuatro Vientos.
Este acto con la juventud fue pedido expresamente por el Santo Padre en esta quinta visita a España, durante la cual también canonizará el domingo a cinco beatos españoles.