UMM QASR, Irak, mayo 6, 2003.- Las fuerzas norteamericanas liberaron este martes a otros 250 prisioneros de guerra iraquíes, mientras continuaban vaciando los campamentos de detención en los que llegaron a mantener a unos 7 mil combatientes.
En las últimas dos semanas más de 5 mil prisioneros de guerra y detenidos civiles han sido liberados del Campamento Bucca después de que un tribunal militar determinó que no representaban ninguna amenaza, dijo el sargento mayor Ambrose Michelino, policía militar
estadounidense.
Entre mil 800 y mil 900 prisioneros permanecen detenidos aún en el campamento de esta ciudad portuaria del sur de Irak.
Ambrose dijo que la mayoría de ellos serán liberados en los próximos días, aunque entre 400 y 900 continuarán detenidos y seguirán siendo interrogados.
Cada prisionero recibió agua, una manta, una caja con raciones de alimentos y cinco dólares y cigarrillos antes de dejar el centro de detención.
Bajo un fuerte sol, los hombres esperaron en filas abordar a los autobuses que los llevaron a las ciudades de Nasiriya, Nayaf y Basora.
Numerosos prisioneros dijeron que fueron tratados humanamente mientras permanecieron detenidos, que fueron bien alimentados y recibieron atención médica de manera regular.
"Me dieron medicina para mi estómago. Nunca dormí en una colcha como esta. La primera vez que comí carne fue como prisionero", dijo Abdul Khaleq Najim, de 54 años, mientras esperaba el autobús.
Mientras tanto prisioneros de otra guerra hace tiempo concluida también eran liberados.
Unos 58 prisioneros de la guerra que mantuvieron Irak e Irán entre 1980 y 1988 recuperaron su libertad el lunes y volaron al Aeropuerto Internacional de Bagdad en la mañana del martes.
Uno de ellos era Najat Mahmoud Amein, un curdo de 41 años que pasó 21 años detenido en Irán, más de la mitad de su vida.
"Estoy feliz de haber regresado, con Saddam fuera del poder. El nos dio problemas", dijo Amein.
El iraquí expresó que no sabía si sus familiares estaban vivos o muertos y estaba seguro de que ellos pensaron hace mucho tiempo que él ya había muerto.
Muchos de los prisioneros liberados el martes eran civiles, aunque la gran mayoría era de soldados iraquíes que se habían desempeñado en el Ejército regular de Saddam.
"El trato fue muy bueno. Ellos trataron a los oficiales con respeto", dijo el mayor Haider Nasser Hussein, de 38 años.